martes, 29 de julio de 2014

LED ZEPPELIN - LED ZEPPELIN


El disco debut de Led Zeppelin supone uno de los puntos más trascendentales de la historia del rock. La aparición de Led Zeppelin en el panorama musical fue fundamental para el desarrollo de todo un género como es el heavy metal. Muchas veces se refiere al primer disco de Black Sabbath como el primer disco de heavy metal de la historia, pero es innegable la influencia de Zeppelin junto a otros grupos para el nacimiento del heavy.
Led Zeppelin es uno de los grupos que más nivel ha tenido entre todos los miembros. El cuarteto formado por Jimmy Page, Robert Plant, John Paul Jones y John Bonham compone una de las mejores formaciones de la historia de esta maravilla que es el rock and roll. Los salvajes aullidos de Plant, la espectacular guitarra de Page y la fabulosa sección rítmica que formaban Jones y Bonzo difícilmente han sido superados por algún otro grupo. Curtidos Page y Jones como músicos de sesión, y Page además con la experiencia de los Yardbirds, desde el primer momento tuvieron claro lo que hacer. Mezclar blues, algo de folk y mucho rock and roll. En consecuencia, salía un sonido más duro y pesado. Era el comienzo del heavy metal, era algo realmente apasionante.
Si algo caracteriza a Led Zeppelin, es que nunca se conformaron. Pocos grupos han sido más ambiciosos que ellos. Siempre miraron más allá, nunca hicieron dos discos iguales, con todo lo que eso significa. Y supieron parar cuando sucedió la inminente muerte de Bonzo. Es imposible sustituir al mejor batería de la historia, y eso lo sabían bien. Pero vamos con el disco.
Hay un poco de variedad en este pedazo de álbum, grabado en un período de tiempo increíblemente corto. Hay temas terriblemente furiosos, como el Communication Breakdown. Hay momentos del disco que son realmente emocionantes, como el momento de You Shook Me en que la guitarra de Page responde a los gritos de Plant. También destaca el tema del comienzo, Good Times, Bad Times. No conviene olvidar I Can't Quit You Baby y el espectacular solo de Bonzo al final. Pero el momento estelar del LP es sin duda Dazed & Confused. Es el mejor solo de Page de todo el disco, y son algo más de 6 minutos que constituyen un tema que se acerca, y mucho, a la perfección. Y lo increíble es que después de un disco como este, lo mejor estaba por llegar. Con todos ustedes, Led Zeppelin, la banda más grande del rock de todos los tiempos.

lunes, 28 de julio de 2014

A HARD DAY'S NIGHT - THE BEATLES


A Hard Day's Night significó un importante paso adelante en la imperdible carrera de los Beatles. Fue el primer disco que no contenía versiones. Todos los cortes llevaban la firma de Lennon-McCartney, la mejor pareja compositiva de todos los tiempos, si bien es verdad que a excepción de Can't Buy Me Love, Things We Said Today y And I Love Her todos los temas eran de Lennon. Pero ese es el perfecto ejemplo de que no por muchas canciones el nivel va a ser mejor. And I Love Her es una espléndida y tierna balada, Can't Buy Me Love es de lo mejor del álbum y Things We Said Today es solo un aperitivo del estratosférico nivel que los Fab Four alcanzarían en años posteriores. Pero los temas de Lennon no se quedan atrás, ni mucho menos. Any Time At All es un disparo de rabia que suena excelente, la canción que da título al álbum es un puntazo y I'll Cry Instead es una de las mejores aportaciones de John al disco. George Harrison tomaba nota de todo atentamente. Pronto él también aportaría grandes canciones.
Musicalmente, A Hard Day's Night es pura perfección pop. Es un sonido algo más relajado que en los dos discos anteriores, con la presencia de baladas como la ya mencionada And I Love Her o If I Fell. Pero también hay temas enérgicos y arrebatadores como A Hard Day's Night y Any Time At All. Es una perfecta combinación de momentos tranquilos y otros más movidos.
Para cualquier otro grupo este LP habría sido su cumbre, su consagración como músicos. Para los Beatles fue una simple introducción al excepcional nivel que alcanzarían en discos posteriores. En toda la historia de la música no ha habido un grupo que en tan poco tiempo (hablamos de 8 años de vida) sacara tanto material tan bueno, y si imaginamos la trayectoria de un avión desde el momento en que despega hasta cuando aterriza, A Hard Day's Night representa justo el instante cuando termina el despegue y se empieza a subir y a subir. Los Beatles subieron muy, muy alto, y nunca aterrizaron. Se separaron, sí, pero el tiempo ha pasado y siempre hay chavales jóvenes dispuestos a escucharles. Eso es lo que mantiene vivos a los Beatles. Siempre que haya alguien escuchándoles, seguirán vivos. Y volando muy, muy alto.

miércoles, 16 de julio de 2014

DEFINITELY MAYBE - OASIS


Muchos han catalogado a Oasis dentro del britpop, pero lo cierto es que nunca pertenecieron a ese género. Quienes se empeñan en meter en el mismo saco a Blur, Pulp y Oasis es porque no les ha escuchado. En Oasis las guitarras están mucho más presentes, aunque sus canciones tengan una esencia pop muy marcada. 
Otros dicen que son una copia barata de los Beatles, pero aunque la influencia de los Fab Four es enorme no era de lo único que bebía Noel Gallagher, compositor del grupo. Sin la existencia de los Stone Roses nunca se habría formado Oasis. Y Paul Weller también fue una gran fuente de inspiración, además de amigo de Noel Gallagher. En Champagne Supernova, del What's The Story Morning Glory, colabora tocando la guitarra. Además de las muchas veces que han tocado juntos.
Pero más allá de influencias y amigos, es digno de analizar el por qué a Noel Gallagher se le apagó la mecha compositiva tan pronto. Obviamente, no todos los discos que sacaron después de los dos primeros son basura: incluso hay algunos que no son malos, pero el nivel baja enormemente. Hay muchos que dicen que la calidad disminuyó debido al aumento de peleas dentro de la banda. Hay enfrentamientos entre los hermanos Gallagher que son demasiado desagradables, que no merece la pena recordar pero que lamentablemente sucedieron.
Otra teoría es que el depender de un solo cerebro en un grupo no es bueno, porque a veces se pasa por momentos de bajón compositivo y así hay más capacidad para escribir cosas que estén a la altura.
El caso es que hay opiniones de que Oasis se debería haber separado en el 95. Pero claro, eso se dice ahora que se ha visto todo lo que sacaron después. Porque, ¿quién con un mínimo de cerebro pide el final de una banda en su mejor momento? El caso es que, una vez que se han separado, mejor quedarse con lo mejor de su discografía. Grandioso Definitely Maybe. Vamos a por él.
Porque más allá de contener la que probablemente sea la mejor canción de Oasis, Supersonic, el resto de temas son también increíbles. El inicio con Rock 'N' Roll Star es descomunal y Live Forever es uno de los mayores estandartes del grupo, que no es decir poco. La enérgica Up On The Sky cumple muy bien su misión de transmitir buen rollo, y Digsy's Dinner es otro puñetazo en la mesa (y los hay a montones en el disco). También hay puntos brillantes como el magnífico Slide Away, uno de los mejores temas del disco. Incluso plagios descarados se pueden encontrar: Cigarettes & Alcohol, basado en el Get It On de T. Rex. Y para terminar todavía hay tiempo para otra joya como es Married With Children. Espectacular. Goodbye, I'm going home. 

martes, 15 de julio de 2014

THE QUEEN IS DEAD - THE SMITHS


Los Smiths en seguida demostraron que eran un grupo grande. Su ideología indie inicial les impedía tocar en recintos con una capacidad excesiva, porque en sus propias palabras "nos gustaba ver el blanco de los ojos del público que venía a vernos. Pero a medida que pasaban los años fueron tocando en sitios de cada vez mayor tamaño, a la vez que el grupo también crecía. Y mientras la banda iba creciendo aparecían las disputas que pondrían fin al grupo británico más apasionante surgido en los 80.
La arrogancia de Morrisey era el acompañante perfecto a la estupenda guitarra de Johnny Marr, y los dos formarían una pareja creativa con pocos precedentes en la historia de la música. Es injusto y desigual intentar comparar a dos compositores cualesquiera con John y Paul, pero el caso es que Morrisey y Johnny Marr son de los que mejor parados saldrían de ese duelo.
Desde aquella aparición en la televisión británica para interpretar su This Charming Man con Morrisey y su famoso ramo de gladiolos a The Queen Is Dead hay no muchos años pero sí varios cambios.
El disco supuso la consolidación definitiva de un grupo que ya estaba en los últimos años de su corta existencia. Menos todavía duraría uno de los grupos que más influencia pilló de los Smiths: The Stone Roses, aunque recientemente se hayan reunido para tocar en varios festivales y demás, pero sin planes de nuevo LP.
Pero a lo que vamos. The Queen Is Dead. 
El comienzo del disco es arrollador. No hay otra canción con la fuerza de The Queen Is Dead, que es uno de los mejores cortes de un disco no exento precisamente de ellos.
A lo largo del álbum vamos a encontrarnos temas de magnitudes enormes, como el caso de I Know It's Over, otro puntazo de un disco realmente increíble. También canciones juguetonas, obras maestras pop como Frankly, Mr. Shankly o Cemetry Gates. Y singles pegadizos como el There Is A Light That Never Goes Out. Injusto sería no mencionar Bigmouth Strikes Again o The Boy With The Thorn In His Side, que aporta un refrescante soplo de aire fresco que contribuye a hacer de este disco lo que es. Sí, de aire fresco. Es una canción para escuchar en verano, porque te da una sensación como si flotaras. Te sientes ligero como una pluma.
Es un disco increíble, sin fecha de caducidad como los buenos. Some Girls Are Bigger Than Others.

lunes, 14 de julio de 2014

RAGE AGAINST THE MACHINE - RAGE AGAINST THE MACHINE


Hay muchas bandas en la historia del rock cuya historia se reduce a unos pocos discos y algún tema para la historia. Pese a que no ha sido una banda longeva, no es el caso de Rage Against The Machine. Ellos utilizaron el rock como se usaba en sus orígenes allá por los años 50: para protestar. Desde la portada, con un monje budista quemándose a sí mismo para quejarse por la persecución que el gobierno romano católico llevaba a cabo contra los budistas, a cada una de las canciones que componen este furioso LP.
El ejemplo más claro es el "Fuck you, I won't do what you told me, motherfucker" de Killing In The Name, el tema más conocido del grupo. Pero no es el único. El final de Bullet In The Head es increíblemente explosivo, y parece que va a estallar de un momento a otro en tu cabeza.
Un grupo que contaba con la enérgica voz de Zack de la Rocha y los tremendos guitarrazos de Tom Morello, uno de los últimos prodigios a las seis cuerdas, no podía salir mal. Pero no solo se basa en ellos el mérito de esta fantástica formación: los zumbidos del bajo de Tim Commerford y la batería implacable de Brad Wilk tienen mucho que ver en el sonido de un grupo que apareció en medio de la explosión del grunge y que también explotó, pero al cabo de unos años y dejando atrás unos discos como si quisieran ponerle una carga de dinamita a la Tierra y hacerla explotar.
El disco puede describirse con una palabra tan simple como furia. De principio a fin. Y para ello, un estilo que fusiona el heavy metal, el rap y una seña de identidad propia que se echa mucho de menos en numerosos grupos del panorama actual. Y mucha política.
Todo empieza con Bombtrack en el que quizá sea el inicio de un disco más poderoso de los últimos 25 años. Excelente Take The Power Back, una de las mejores protestas de todo el álbum.
Know Your Enemy sube los decibelios en lo que es uno de los mejores momentos del disco, con ese "No More Lies" del final. El cabreo sigue patente en Wake Up, pero el tema más furioso es probablemente Fistful Of Steel. Tom Morello está soberbio a la guitarra, y los demás miembros no le hacen el feo de quedarse atrás.
Freedom pone punto final de la mejor manera posible a un disco clave en el desarrollo del rock actual. De vez en cuando, conviene traer el poder de vuelta.

sábado, 12 de julio de 2014

NEBRASKA - BRUCE SPRINGSTEEN


Para cuando Bruce se puso a grabar Nebraska, en enero de 1982, ya tenía dos estupendos e infravalorados discos de folk-rock, una obra maestra, un disco algo peor y un doble LP con más momentos buenos que malos. Le faltaba un disco acústico en su fantástico repertorio, y eso hizo con este grandioso Nebraska. Sin embargo, al principio no iba a ser así: inicialmente, las demos iban a ser grabadas con toda la banda (la mítica E Street Band). Pero luego Springsteen decidió grabar esas demos por su cuenta, y el resultado es un disco desnudo, acústico y muy melancólico. Todos los temas del álbum tienen un toque personal del jefe, aunque eso no es nuevo. Una de las características más claras de Springsteen es que se deja el alma en cada cosa que graba, ya sea buena o mala.
Pero el caso es que esta fórmula le gustó a Bruce, que luego intentaría repetir el sonido acústico de Nebraska en discos como The Tunnel Of Love. Curioso lo de la canción Easy Money, de su disco Wrecking Ball: es Reason To Believe tocada más rápido, con más instrumentación y con nueva letra. Pero un Nebraska no sale todos los días, y por ello tiene reservado un lugar de honor entre la fenomenal discografía de Bruce. Sin alcanzar las monstruosas ventas de Born In The U.S.A. se considera, con justicia, un puntazo. Vamos con él.
Es un álbum que cuenta historias de condenas, de perdedores... con guitarra y voz como protagonistas y con la armónica y algún otro instrumento más como invitados de lujo. Solo en Open All Night aparece la guitarra eléctrica.
Líricamente es, si no el mejor, uno de los mejores trabajos de toda la carrera de Bruce Springsteen. Como en el tema que abre el álbum, Nebraska, basado en un hecho verídico. El protagonista es condenado a muerte y cuando le preguntan por qué hizo lo que hizo, responde "well sir I guess there's just a meanness in this world" (bien, señor, creo que simplemente hay maldad en este mundo).
Pero las mejores letras del disco son probablemente las de Highway Patrolman. Narra la historia de Joe Roberts, sargento cuyo hermano Frankly se mete en problemas. Hace referencia a hacer la vista gorda cuando dice "When it's your brother sometimes you look the other way", y también al sentimiento que hay entre hermanos cuando en el estribillo dice "Me and Franky laughin' and drinkin', nothin' feels better than blood on blood". Finalmente, le llaman a Joe porque hay un niño al borde de la muerte, y dicen que ha sido Frank. Joe le ve y le persigue hasta que ve que quedan 5 millas para Canadá. Da la vuelta y ve como desaparecen las luces traseras de Franky.
Además de Highway Patrolman y Nebraska, Atlantic City o My Father's House son momentos también brillantes. Y también Johnny 99, al que le caen 99 años de cárcel. Grandes temas en un disco para pensar. Sí, para pensar. Todo se muere, eso es un hecho. Pero quizá todo eso que se muere, algún día vuelve. Quién sabe...

viernes, 11 de julio de 2014

PET SOUNDS - THE BEACH BOYS


Los Beach Boys eran un grupo playero sin más, pero eso sí, con unas habilidades vocales que eran de lo mejor del momento. Y, como casi todos los grupos surgidos a principios de los 60, extremadamente prolíficos. Para cuando se pusieron a grabar Pet Sounds hacia finales del verano de 1965, solo 4 años después de su formación como grupo, ya tenían ¡10! discos de estudio. Con Today! y alguno más como Summer Days empezaban a dar señales de que podrían ir más allá, pero en ese momento era eso, más una posibilidad que un hecho. Hasta que Rubber Soul llegó a oídos de Brian Wilson, genio y cerebro de los Beach Boys. Desde ese momento se propuso superar como fuera a los Beatles, y se puso a grabar lo que sería Pet Sounds.
Llama la atención en este disco la irrupción de Tony Asher. Letrista, su presencia en el disco es mucho mayor que la de Mike Love, quien había sido el habitual compositor junto a Brian Wilson en los anteriores trabajos del grupo. Pero para este disco Brian y Tony fueron los principales jefes (Love solo aparece en 3 temas) y el salto cualitativo se hizo realidad. Tras el lanzamiento de Pet Sounds Brian Wilson se empeñó en hacer el disco perfecto sin darse cuenta de que ya lo había logrado con este Pet Sounds, para el que no hay adjetivo capaz de describir lo que fue. Se intentará explicar por qué lo mejor que se pueda.
Desde el principio con Wouldn't It Be Nice deja claro de lo que estamos hablando. Seguían siendo los Beach Boys, pero eran distintos. Habían cambiado, eran más maduros, ya no era el pop surfero de sus primeros discos. Y mucha gente no entendió en su momento el por qué de ese cambio, incluso en el propio grupo. Fue un disco tan rompedor como incomprendido, revolucionario. Tuvo que pasar tiempo para que se considere como lo que es, un disco imprescindible en el desarrollo de la música.
Canción tras canción, el altísimo nivel no solo de mantiene sino que se supera. Don't Talk (Put Your Head On My Shoulder), Let's Go Away For A While... y por supuesto Sloop John B. Y es entonces cuando llega lo que quizá sea la mejor canción que los Beach Boys hayan grabado jamás: God Only Knows.
De esta segunda cara, destacar también I Know There's An Answer o I Just Wasn't Made For These Times se antoja obligatorio. Y para cerrar el disco, la favorita de Brian Wilson (no es complicado entender por qué): Caroline, No.
Después de esto dejaron algún buen disco más, como Surf's Up, pero ya nada sería lo mismo. Hay que agradecerle a Brian Wilson que se atreviese a ir más allá grabando un disco como este. Su influencia sobre Paul McCartney es inmensa, siendo Paul uno de los pocos que en aquel momento supo reconocer a Pet Sounds como la obra maestra que era. Y en palabras de Joe Strummer: "La razón por la que hago música son los Beach Boys".

lunes, 7 de julio de 2014

LONDON CALLING - THE CLASH


Pocos hubieran apostado tras ver el sonido de los dos primeros discos que los Clash fueran capaces de crear una obra como este excepcional London Calling. Iniciados en el movimiento punk inglés hacia 1976, y con Ramones o New York Dolls entre otros como principales influencias, le aportaban una visión política a sus temas que los diferenciaba de los demás grupos punk.
Pero no era eso lo único que les hacía distintos. El sonido del grupo no era exclusivamente punk: también incluía elementos como el reggae o el rockabilly. Los Clash supieron mezclar hábilmente todos esos ingredientes en este disco y el plato resultante es ciertamente apetitoso. Porque eso es este álbum, variedad, mucha variedad. Es uno de esos discos imposibles de definir con un solo género, porque quedaría incompleto. Y ahí está el mérito de este LP. Muchas veces cuando una banda intenta hacer un disco combinando muchos géneros el resultado suele ser fallido. Un buen ejemplo fue el intento psicodélico - pop de los Stones con el Their Satanic Majesties Request. Pero en este caso, afortunadamente para el grupo y para la música, el resultado fue acojonante. Como suena. Porque si ya es difícil que salga bien la fusión de estilos en un mismo trabajo, hacerlo doble ya es demasiado, a no ser que seas "la única banda que importa", como fueron conocidos los Clash. Vamos con esta obra maestra, el mejor doble álbum junto con el Exile On Main Street y el Blonde On Blonde.
Abre con London Calling, pura simpleza punk. Es quizá su tema más conocido, pero no el mejor. 
Las versiones de este disco les salen bien, con Brand New Cadillac y Wrong 'Em Boyo quedando muy bien, pero con Lover's Rock no tan bien en uno de los pocos defectos que pueda tener el disco. 
Joe Strummer y Mick Jones serán los principales compositores, pero Paul Simonon también hace su aportación con The Guns Of Brixton, que no es mala pero que no está a la altura de lo demás.
Clampdown, Death Or Glory y The Card Cheat son los momentos más brillantes de todo el LP. También muy alto el nivel de Lost In The Supermarket o The Right Profile, y muy curioso el tema Koka Kola, de menos de dos minutos de duración. 
Los Clash dan lo mejor de sí mismos en un disco exquisito, sin temas de relleno. Es obvio que después de un disco de la calidad de este es misión casi imposible igualarlo, pero los Clash fueron todavía más allá y grabaron un disco ¡triple!, Sandinista, para suceder a este. Desde luego, agallas tenían. Música también.

viernes, 4 de julio de 2014

THE FREEWHELIN' BOB DYLAN - BOB DYLAN


En la inmensa carrera de Dylan (35 discos de estudio) hay muchos momentos deslumbrantes. Tras un debut plagado de versiones en el que en las dos canciones suyas ya apuntaban lo que llegaría después, especialmente Song To Woody, este segundo trabajo representa la consolidación tanto de las ideas de esas dos primeros temas originales como de Dylan convertido en héroe del folk. Su popularidad creció enormemente y de repente en solo un par de años ya era el jefe absoluto de la llamada canción protesta. Pero hablamos de Bob Dylan, un artista que se encuentra entre lo más grande que nos ha dado la música. Un tipo inquieto como él no podía estar atado por mucho tiempo a un mismo estilo, y exploró otros caminos en Bringing It All Back Home. Con la versión que los Byrds hicieron de su Mr. Tambourine Man quedó convencido de la dirección que debería seguir y se pasó al folk rock. Pero eso es otra historia. Vamos con el Freewhelin'.
Este LP es su obra maestra folk. Las letras del disco son descomunales, destacando sobre todo las de Talkin' World War III Blues. Hijo de la segunda guerra mundial, sin duda que hizo mella en él. La canción va de un sueño en el que va a la tercera guerra mundial, y asustado va al médico y le dice que ha soñado con la tercera guerra mundial. El médico le toma por loco, y le llevan a un psiquiátrico donde le piden que relate su sueño. Pero al final del tema le dice que él también ha tenido esos sueños. Destacan sobre todo los últimos versos:
Bien, ahora el tiempo ha pasado y parece que todo el mundo tiene sueños de estos. Todos se ven a sí mismos caminando, sin nadie más a su lado. La mitad de la gente puede tener razón todo el rato. Algunos pueden tener razón durante algún tiempo. Pero todo el mundo no puede tener razón todo el rato. Creo que Abraham Lincoln dijo: te permitiré ser parte de mis sueños si yo puedo estar en los tuyos.
Es sin duda el mejor momento del disco, en una de las mejores letras que jamás haya escrito el genio de Duluth. Conviene recordar, además, que cuando se hizo el álbum Dylan tenía solo 21 años. Es lo que tiene ser un genio.
También va a ser curioso como juega con su voz, con Honey Just Allow Me One More Chance como ejemplo más claro.
Otros momentos importantes son la engañosamente simple Don't Think Twice, It's All Right, la grandiosa A Hard Rain's A-Gonna Fall o Girl From The North Country, que tiempo después cantaría con Johnny Cash.
No es su obra maestra, pero sí un excelente álbum que en el caso de otro artista habría sido su culminación pero que en el caso de Dylan fue un aperitivo para lo que vendría después. La respuesta estaba ahí, soplando al viento. Con 21 años, Bob Dylan ya lo sabía.

jueves, 3 de julio de 2014

A NIGHT AT THE OPERA - QUEEN


Queen ya había grabado tres excelentes discos antes de meterse en el estudio para este A Night At The Opera, que es un poco el punto de inflexión de la banda. Hasta entonces habían hecho un hard rock que ya admitía ciertos toques operísticos, pero es en este disco cuando más exploran sus posibilidades y la influencia de la ópera se empieza a apreciar desde el propio nombre del disco. Las guitarras seguían teniendo su lugar, pero la ópera estaba ahí.
Si hay una cosa que hace grande a Queen es que todos sus miembros aportaban canciones a la composición, y no precisamente malos. Tenían a su George Harrison particular en John Deacon, que aporta uno de los mejores temas al LP: You're My Best Friend. Por su puesto que Freddie y Brian eran los que mayor peso compositivo en los discos, pero tanto Roger Taylor como John Deacon añadían sus ideas a los discos plasmándolas en canciones de muy merecido reconocimiento. Musicalmente, todos ellos eran muy buenos. Pero vamos un poco con el disco.
A Night At The Opera es el trabajo más famoso de Queen, quizá por aquello de que contiene la magistral Bohemian Rhapsody, uno de las canciones más grandes de la historia de la música. Pero para que un disco se considere bueno debe ser algo más que famoso, y en este caso se cumple. Y se cumple tanto que Queen jamás volvería a grabar algo igual. Vendrían algunos discos infumables, otros buenos, pero ninguno tendría ya el nivel de este.
Es un disco donde hay un poco de todo. Hay temas épicos, como el magnífico The Prophet's Song, donde la ópera realmente tiene una presencia notable pero donde no puede faltar la fantástica guitarra de Brian May. El mismo Brian aporta la grandiosa 39, que es uno de los mejores momentos del álbum. Hay temas para la posterioridad, como la gran You're My Best Friend, cortesía de John Deacon.
Y mención especial merece Bohemian Rhapsody. Aparte de eso Freddie Mercury también escribió la ''canción para abuelitas'' que diría John Lennon Love Of My Life y la gran Death On Two Legs, que es el tema que abre el disco, pero su contribución al disco siempre será recordada por Bohemian Rhapsody. Es una mezcla exquisita de las principales influencias del grupo, el rock, la música clásica y la ópera. Para muchos simplemente ''la canción'', no sorprende que sea lo mejor de Queen. Qué no se ha dicho todavía de este tema, sin duda uno de esos atemporales, que persistirán por muchos años que pasen. Y el trabajo que hace Brian May a las cuerdas es descomunal. Uno de sus mejores, que ya es decir. Queen ya eran un gran grupo antes de Bohemian Rhapsody, pero está claro que un tema de ese calibre catapulta a un grupo a la inmortalidad. Podían retirarse tranquilos, ya eran unas leyendas.

miércoles, 2 de julio de 2014

WISH YOU WERE HERE - PINK FLOYD


Cinco canciones. Y en términos de calidad, es probablemente el punto más alto de la exquisita discografía de Pink Floyd, cuya escucha constituye uno de los mayores placeres que puede experimentar el género humano.
No es tan popular como el Dark Side Of The Moon, ni las ventas fueron las mismas, pero eso no impide que este espléndido Wish You Were Here sea el disco que es.
La misión de suceder un álbum como el Dark Side puede ser un imposible, a no ser que seas tan bueno como Pink Floyd y superes incluso lo que ya parecía destinado a ser tu obra maestra.
Si hay una palabra para definir este grandioso trabajo, esa es fusión. Fusión de estilos, porque eso de decir que Pink Floyd era una banda de rock progresivo es como decir que los Beatles hacían pop. 
De instrumentos, ya que aparte de guitarra, bajo y batería se utilizan teclados, saxos o incluso violines (en Wish You Were Here).
De productores, apareciendo hasta un total de nueve en los créditos entre ingenieros, fotógrafos, técnicos...
Y de músicos, ya que aparte de los cuatro de siempre hay otros cinco más. Uno de ellos, Roy Harper, canta en Have A Cigar.
Richard Wright y David Gilmour citan este álbum como su favorito de la banda, y no es de extrañar.
Con este disco la banda introduce un nuevo concepto de álbum que continuaría explorando en su siguiente trabajo, Animals. Ese nueva forma se basa en disminuir el número de temas y aumentar su duración. Así, el total de minutos está en torno a los cuarenta, como un disco convencional, pero en vez de diez u once canciones ahora hay cinco. 
Musicalmente, el disco contiene el mejor momento de toda la carrera de Pink Floyd: Shine On You Crazy Diamond. Ahí estarán Comfortably Numb, Time o Money, pero la cima de Pink Floyd es esta maravilla de más de veintiséis minutos de duración, influida por el jazz y en la que quedan satisfechas todas las ambiciones de un grupo para la historia. Todos los adjetivos son insuficientes a la hora de intentar describir esta pieza, que no canción, pues hablamos de una obra maestra. Está dedicada a Syd Barrett, que desde luego puede sentirse más que satisfecho. Si Pink Floyd no hubiesen existido, habría que haberlos inventado. 

martes, 1 de julio de 2014

BACK IN BLACK - AC⚡️DC


No era un momento fácil para AC/DC. Pese al gran álbum que había sido Highway To Hell, lanzado en el 79, en febrero del 80 la banda se encuentra con la muerte de Bon Scott, vocalista hasta entonces. Separarse fue una opción durante algún (corto) período de tiempo. Finalmente decidieron que Bon habría querido que la banda continuara, y por ello buscaron un nuevo vocalista. El caso es que Bon Scott siempre había hablado bien de Brian Johnson, refiriéndose a él como "alguien que sabía de lo que iba el rock and roll". Así que el grupo contactó con él, que por cierto cabe mencionar que ya era un gran fan de AC/DC, y lo demás ya es historia. Con nuevo cantante, el grupo se puso a trabajar en lo que sería Back In Black, dedicado a Bon Scott. Lo terminaron rápido, y para julio ya estaba en el mercado.
Comercialmente fue un éxito absoluto. Conviene aclarar que esto no siempre es sinónimo de calidad, aunque en este caso estamos ante, posiblemente, el mejor trabajo de la banda. Bon Scott sonreía desde donde estuviera viendo cómo le iban las cosas a su grupo. Produce escalofríos el pensar que se hubiesen separado, viendo lo que estaba por venir.
Musicalmente, AC/DC no inventa nada nuevo, el disco se sigue basando en poderosos riffs a partir de los que se desarrolla todo. Siempre se ha dicho que su música es excesivamente simple, pero eso no impide la existencia de pelotazos como You Shook Me All Night Long, posiblemente lo mejor del disco, o What Do You Do For Money Honey, bestial. Las campanas de introducción en Hells Bells siguen poniendo los pelos de punta, y parece imposible cansarse del riff de Back In Black pese a las millones de escuchas. La potencia de Shake A Leg continúa sorprendiendo, y Rock And Roll Ain't Noise Pollution para cerrar es todo un lujazo. El nivel baja un poco en Let Me Put My Love Into You, por ponerle algún pero al álbum, pero es obvio que más allá de los millones de copias vendidas no son un impedimento para que el disco tenga el reconocimiento que tiene. Y como ya pasó con el Highway To Hell, ambos discos no se limitan a la canción que da nombre al álbum. Y al año siguiente llegaría For Those About Rock... la época dorada de un grupo de leyenda estaba en plena ebullición. Just AC/DC.

15 DISCOS DE LOS 50

Aunque mis queridísimos Platero y Tú cantaran lo contrario, hay mucho, muchísimo rock and roll para ser escuchado bien alto, como merece. Co...