domingo, 21 de diciembre de 2014

ROCKET TO RUSSIA - RAMONES


Como en otros muchos ejemplos a lo largo de la historia de la música, a veces lo mediático se antepone a lo realmente bueno. El Sgt. Pepper's de los Beatles probablemente es la prueba más clara, y con Ramones sucede algo similar. Su álbum debut, mítica portada, Blitzkrieg Bop y el tópico de que es el primer disco punk. Por esos elementos es considerado por muchos el mejor trabajo de los Ramones. Cogiendo disco por disco, en este magnífico Rocket To Russia se recogen todas las aspiraciones de Ramones como grupo. Media hora de unas canciones que suenan más frescas que en ningún otro disco, con la experiencia de llevar dos discos, y con unas guitarras que escupen pegadizas melodías con una simpleza punk envidiable. El resultado nunca volvió a ser el mismo. Tommy (tristemente fallecido hace poco) abandonó las baquetas del grupo tras este álbum, no así las labores de producción. Marky Ramone se encargaría de sustituirle con más o menos fortuna.
Después de este LP hay otros intentos de volver a hacer discos interesantes, con Road To Ruin y Too Tough To Die como resultados más destacados. Pero la realidad es que con Rocket To Russia Ramones alcanzaron su cima particular, y no poseían la habilidad musical de los Clash de ampliar horizontes musicales más allá del punk, con lo que quedaron estancados en el género que inventaron.
Cretin Hop es un magnífico comienzo, rabioso y rápido, como suena un tema de Ramones, para entendernos. Vibrante inicio.
Rockaway Beach es uno de los temas más pegadizos del álbum, demostrando una vez más que pop y punk siempre han tenido mucho que ver en cuanto a objetivos musicales. Se podría decir que el punk es llevar el pop, ya de por sí simple, al extremo de esa sencillez con la consistencia guitarrera que todos conocemos.
En Sheena Is A Punk Rocker, el mejor tema del álbum, unos Ramones en estado de gracia más complejos de lo habitual nos enseñan lo que son capaces de hacer. Punk para todos los públicos.
We're A Happy Family transmite un estado de ánimo sumamente positivo, de un grupo que vivía su mejor momento.
Teenage Lobotomy es todo un logro punk, también de lo mejor del disco. Los gritos de Joey preceden un tema típico de la banda.
Do You Wanna Dance es la más acertada de las versiones, con una consistencia que compensa las carencias vocales frente al cover de Beach Boys. Y Ramona es un intento pop descarado para ver si al fin les ponían en las radios, que los ningunearon como a nadie.
Why Is It Always This Way supone un brillante final a un disco que pretende una vez más conquistar el mundo y que está más cerca que ningún otro álbum del grupo de conseguirlo.

sábado, 20 de diciembre de 2014

EN MI HAMBRE MANDO YO - MAREA


Esta sexta entrega de los Marea no cambia nada, no supone ninguna revolución dentro del sonido de los navarros. Nada que no sepamos de antemano, vaya. La función de este disco es, fundamentalmente, recordar que después de cuatro años de espera Kutxi y compañía siguen vivos y en mejor forma que nunca. Que pese a los cuatro años que hubo que esperar para que saliese este sexto disco, el resultado final es más que satisfactorio. Que les gusta tomarse su tiempo para hacer las cosas y que las hacen cuando les apetece no es ningún secreto. Que son el último gran grupo de rock urbano español tampoco debería serlo.
Vamos a lo que vamos. Nunca han inventado nada nuevo, y no lo iban a hacer a estas alturas de su carrera. Pero si algo han demostrado es que las buenas letras y el rock and roll no tienen por qué ir separadas. Los temas de Marea siempre se han caracterizado por hacer una mezcla excelente de poesía y guitarras duras, y esa poesía de puño y letra de Kutxi Romero está en este disco más presente que nunca. Y quizá ese sea su mayor logro musicalmente hablando: demostrar que se puede hacer rock duro con letras sobresalientes. Como es el caso de Ojalá Me Quieras Libre (''voy a desligar las tibias de este diábolo sombrío, que hay veces que no se acuerda de que sigo siendo un niño'') en lo que es una de las mejores letras del disco. La Majada demuestra la habilidad a las seis cuerdas que tiene Kolibrí, sin duda junto a Uoho de Extremoduro las mejores guitarras nacionales.
La voz de Kutxi se adapta de manera encomiable a cada tema, quedando espectacular en momentos como Las Últimas Habitaciones o Bienvenido Al Secadero. Brillantes ambas.
También hay sitio para temas pensados en ser coreados por multitud de fans con ganas de buen rock: El Día Que Lluevan Pianos es pegadiza a matar, todo un pelotazo estupendo para ser vociferado hasta que se acabe la voz. Todo un clásico.
No hay tiempo para el sosiego en los diez temas que componen el álbum. No sorprende demasiado cuando lo que comentaron los miembros de la banda es que este LP iba a ser puramente rock, y también teniendo en cuenta que las baladas en su discografía aparecen con cuentagotas (Pan Duro y Los Mismos Clavos son los ejemplos más evidentes, con alguna inédita como Desencuentro).
Mucho se comentó lo espectacular del sonido del disco. Y es verdad que se nota la mano del ingeniero Mike Fraser (que conviene recordar que curró con gente como AC/DC, Metallica o Bryan Adams) a lo que se le añade una vez más una estupenda labor a la producción de Kolibrí para constituir el mejor disco hasta la fecha de los Marea. Y es que todo funciona en un disco imperdible, realmente espectacular de principio a fin. Muy bueno.

domingo, 14 de diciembre de 2014

MY GENERATION - THE WHO


Con pocas versiones en comparación con los debuts de Beatles y Stones, este primer disco de los Who tira hacia direcciones más simples y poperas de lo que serían sus sucesivos discos, especialmente Who's Next y Who Are You. Es un disco todavía verde, pero con algunas ideas que apuntaban muy alto. Ideas que en los posteriores álbumes de estudio del grupo no tardarían en confirmarse, demostrando sin tapujos la calidad de uno de los grupos más grandes que el rock jamás haya dado.
En este primer registro se pueden atisbar algunos detalles que luego serían muy característicos del sonido de los Who. Quizá el más notorio de ellos sea la batería implacable de Keith Moon, que se escucha furiosa a lo largo de todo el disco, y de manera destacada en el último corte, el magnífico tema instrumental The Ox, y que en directo se apreciaría todavía más, unida al atractivo molinillo de Pete Townshend a la guitarra, a los solos al bajo del maestro John Entwistle y al imponente vozarrón de Roger Daltrey. De ahí que muchas veces se considere a los Who como una banda de directo, obviamente sin olvidar obras maestras de estudio como The Who Sell Out, Tommy, Who's Next o Quadrophenia.
En su disco debut, los Who se preocupan por letras simplonas y estribillos pegadizos, como es el caso de The Kids Are Alright, una de las primeras joyas de Pete Townshend, o The Good's Gone, una de las canciones más completas del disco.
Pero su primer himno fue My Generation, toda una declaración de intenciones (espero morir antes de hacerme viejo, canta Daltrey), con la mejor parte instrumental del LP (atronadora batería de Keith Moon una vez más), que tan bien funcionaría en directos como Woodstock en el 69 o en Leeds para el enorme disco en directo, uno de los mejores de la historia.
Es cierto que en el disco se pueden escuchar en varios temas, a veces de fondo y otras veces no tan de fondo, voces a lo Beach Boys, aunque no tan descarado como en los californianos.
De las tres versiones, el I'm A Man de Bo Diddley es la que mejor funciona. Pero ninguna de las tres está entre lo más destacado del disco. Pete Townshend tomó nota, y las versiones se reducirían a anécdotas en el resto de la obra de la banda.
Es un disco que sería solo el comienzo de una trayectoria con momentos verdaderamente brillantes. No está entre los mejores debuts, pero es un disco fresco, entretenido y con varias joyas que hacen de él un trabajo divertido. Merece su reconocimiento, vaya.

lunes, 1 de diciembre de 2014

OK COMPUTER - RADIOHEAD


The Bends supuso una mejoría cualitativa tal en Radiohead que se dio por hecho que la banda ya había tocado fondo. Mal hecho. Muchas veces, los mejores discos llegan cuando menos se esperan. Y eso les pasó a los de Oxford con OK Computer, que no solo es el mejor disco de los 90, sino que tiene un lugar entre los mejores de toda la historia. Probablemente sea el último gran disco digno de compararse con obras de Stones, Zeppelin y demás genios.
Surgió a finales de una década en la que el movimiento grunge en Estados Unidos y el britpop en las islas británicas habían sido los grandes acontecimientos musicales de los primeros años. Y aportó una importante dosis de sentido común y mucha, mucha calidad después de unos años en los que primó lo mediático sobre lo cualitativo. Afortunadamente, el tiempo haría justicia (o no tanto).
El caso es que OK Computer es uno de esos discos que desde el momento en que la aguja llega al surco, se sabe que es de otra dimensión. No es un disco cualquiera, dicho de manera más vulgar. Si ahora se analizan los hechos fríamente, juntándose elementos como la voz de ángel de Thom Yorke, la extraordinaria habilidad a cualquier instrumento de Jonny Greenwood y el cerebro de Colin Greenwood, es imposible que de ahí salga algo malo. Pero en aquel momento, nadie podía imaginar que Radiohead fueran capaces de grabar un disco de este calibre. Pero por suerte lo hicieron.
Marca el momento cumbre del grupo, el más acentuado de todos los que ha habido en la carrera de la banda. Por varias razones.
Musicalmente, supone una evolución que sería imposible de igualar en el futuro. De ahí la posterior fase de experimentación del grupo, perdido entre su propio exceso de grandeza. Y es que las canciones respiran calidad por los cuatro costados. Las guitarras tienen una función menos protagonista que en The Bends, siendo Electioneering una de las únicas excepciones. A cambio de la pérdida de decibelios, se aprecia una mayor consistencia que a la postre resulta clave en el excelente resultado final. Es un disco cuya escucha resulta una experiencia sumamente deliciosa para el oído, porque muchos de los temas desprenden una sensación de belleza, de calma espiritual. El ejemplo más claro es No Surprises, cuya melodía se introduce lentamente en la mente del oyente hasta capturarlo por completo.
También hay sitio para una obra maestra. Paranoid Android tiene ingredientes de pieza atemporal y magistral que reúne en algo más de seis minutos todos los elementos del disco: parte pausada, propia de temas como el espectacular cierre The Tourist; parte más acelerada, presente en Airbag o la ya mencionada Electioneering; y solo de guitarra que recuerda las habilidades de Jonny Greenwood a las seis cuerdas. Excepcional es también Lucky, una de las mejores composiciones en un disco donde no sobra nada.

domingo, 30 de noviembre de 2014

HIGHWAY TO HELL - AC⚡️DC


Lamentablemente, el último álbum de los australianos con Bon Scott al micro. AC/DC ya era una de las bandas más importantes del planeta, con discos como T.N.T. o el gran Dirty Deeds Done Dirt Cheap. Pero este fue el que les catapultó a la eternidad, consolidándoles como la gran banda del momento en una época en la que la presencia de una banda de rock and roll se antojaba más que nunca imprescindible, ante la inminente decadencia del punk y en un ambiente algo confundido con todo el rollo new wave. En medio de todo eso, AC/DC continuaba ofreciendo un exquisito rock surgido del virtuosismo de Angus a su inseparable Gibson SG, la consistencia y el liderazgo en la sombra de Malcolm y las letras y voz salvajes de Bon Scott que, desafortunadamente, no volveríamos a volver a disfrutar. Que Back In Black es el mejor trabajo de AC/DC es algo cierto, pero si se comparan los discos en los que canta Brian Johnson con los que canta Bon Scott, el bagaje sale favorable a Bon. Pero eso da para un extenso debate, y el disco es Highway To Hell, no Bon Scott o Brian Johnson que sería elegido por ser, conviene recordarlo, uno de los cantantes favoritos de Bon.
El disco no supone gran novedad sonora frente a otros trabajos anteriores del grupo. Más bien marca una evolución que se completaría (y de qué manera) en Back In Black, lanzado al año siguiente. Tiene momentos que empiezan a dejar claro que AC/DC no era un grupo más. Para la eternidad del rock quedará la intro de Highway To Hell, que 35 años después sigue enloqueciendo al público cada vez que suena. Sin duda guarda una semejanza con All Right Now, la mítica canción de Free, lanzada 9 años antes.
Otro momento brillante es la excelente If You Want Blood (You've Got It) que, además, el año anterior había dado nombre a un disco en directo. Las guitarras suenan como nunca. Girls Got Rhythm es un tema explosivo, al igual que Walk All Over You. Highway To Hell es, ante todo, un disco que no permite relajaciones. Pero el momento cumbre es Night Prowler. La voz de Bon suena endiabladamente celestial, mientras que el solo de Angus es el mejor del disco, y la sección rítmica creada entre Cliff Williams y Phil Rudd es acojonante, así, como suena.
AC/DC nunca se han caracterizado por hacer cosas complicadas. Lo suyo siempre ha sido un buen riff adornado por las excelentes labores de Angus, que junto a su hermano creó una de las mejores bandas de rock and roll de todos los tiempos. Porque el mérito de AC/DC no está en haber escrito la canción más compleja de la historia del rock. Eso probablemente haya sido labor de Led Zeppelin. Su mérito está en hacer música sin tapujos o adornos: riffs pegadizos y efectivos como plato principal. Y para qué más. Simplemente, AC/DC. ''For those about to rock, we salute you''.

sábado, 29 de noviembre de 2014

LED ZEPPELIN IV - LED ZEPPELIN


Hay mucho donde elegir dentro de este maravilloso género que es el rock and roll, pero una de las paradas más deslumbrantes es este fascinante álbum. Led Zeppelin tiene seis discos que son básicos, pero este es especial. En este cada miembro da lo mejor de sí mismo, alcanzando un nivel realmente estratosférico. Pocos, muy pocos grupos, sonaron tan bien como lo hace Led Zeppelin en esta joya que, pese a conocerse comúnmente como ''IV'', no tenía título. Los Led Zeppelin querían darle total importancia al contenido, y lo llevaron al extremo de no ponerle nombre al álbum.
Cream es citado por muchos como el primer supergrupo por las habilidades de sus tres componentes, cosa que no sorprende cuando se escuchan los nombres de Jack Bruce, Eric Clapton y Ginger Baker. Pero el nivel de los cuatro miembros de Led Zeppelin es de otro planeta. No habrá otra banda igual. Por eso, además de encajar a la perfección en la denominación de mejor grupo de rock de todos los tiempos, no desentonan de ningún modo en la definición de supergrupo. La voz de Robert Plant suena mejor que nunca en Black Dog, pieza estelar de blues que es uno de los momentos mayúsculos del LP. Las baquetas de Bonzo en Rock And Roll generan energía suficiente como para alumbrar el planeta Tierra durante veinte años. Pura esencia Led Zeppelin.
John Paul Jones mantiene con Bonham una sección rítmica que con toda probabilidad, es la mejor que jamás haya dado el rock. Buena prueba de su hábil manejo de múltiples instrumentos es el empleo de la acústica en The Battle Of Evermore, además de tocar la mandolina y el metrollon, que los Beatles habían utilizado cuatro años antes en Strawberry Fields Forever.
Y Jimmy Page firma uno de los solos más memorables en la eterna, imperecedera, grandiosa y al mismo tiempo incalificable Stairway To Heaven. Arquitecto del sonido de Led Zeppelin, su producción es bestial una vez más.
Como curiosidades, ahí está la participación del que fuera miembro co-fundador de los Stones, Ian Stewart, que se sienta al piano en Rock And Roll. También contiene la única colaboración vocal en estudio de Led Zeppelin, con Sandy Denny uniendo fuerzas con Robert Plant al micro en The Battle Of Evermore.
Musicalmente hablando, es el disco más ambicioso de Led Zeppelin. Hay sitio para temas tan salvajes como Black Dog y para momentos más pausados, como Going To California. Hay espacio para la majestuosidad y la épica en When The Levee Breaks y, como no cuando se trata de una obra maestra, hay momentos infravalorados (Misty Mountain Hop).
Este disco supone un punto y aparte no solo ya en la trayectoria de Led Zeppelin, sino también en la historia del rock. Estamos ante un momento único, el mejor momento de la mejor banda del rock de todos los tiempos. Verdaderamente espectacular. Si hacía mucho tiempo que no rockanroleabas, este es el momento.

martes, 26 de agosto de 2014

IRON MAIDEN - IRON MAIDEN


Todo comenzó aquí. Los éxitos, los conciertos en grandes recintos y demás jolgorios llegarían después, pero este Iron Maiden ofrecía a un grupo joven que se apuntaba a la ola del heavy metal inglés que hábilmente había cogido Judas Priest algunos años antes. Y los Maiden, liderados siempre por Steve Harris, allá que fueron. En este primer trabajo se nota un poco la falta de experiencia, pero frente a eso hay un desparpajo y unas ganas que nunca deben faltar en cualquier banda joven y no tan joven. Muchos grupos se hacen mayores y pierden las ganas. No es el caso de Iron Maiden, pero es algo que a ciertas bandas les sucede.
Volviendo al disco, hay que resaltar un poco la muchas veces incomprendida figura de Paul Di'Anno. Es justo reconocer que Bruce Dickinson elevó a Iron Maiden a otra dimensión, pero también conviene recordar que en el primer éxito de los Maiden, Running Free, Di'Anno interviene en labores de composición junto a Steve Harris. Con Dickinson pasaron a jugar en primera división, pero se ha sido injusto a veces con Paul Di'Anno.
Y ya ciñéndonos a lo musical, no está de más repasar las canciones que dejó este disco.
Prowler es un tema que, a falta de consistencia, ofrece una alta dosis de potencia, lo cual deja compensada la cosa. Notable inicio.
Running Free fue todo un suceso en la trayectoria de Iron Maiden. Fue el single principal del disco, que no la mejor canción (como suele pasar casi siempre; muy pocos singles son lo mejor del disco) y cumple aun estando lejos de lo que luego serían capaces de hacer.
Y entonces llega la canción. Hay varias canciones muy buenas en este LP, pero todo el disco descansa a la sombra de Phantom Of The Opera. Anticipo de los espectaculares himnos de larga duración en la carrera de la banda británica. Este fue la primera declaración de intenciones, el primer hachazo dejando claro lo que eran capaces de hacer si les apetecía.
Transylvania es el Eruption de Iron Maiden, si se permite la comparación. Es una joya salvaje algo más larga que el himno de Van Halen. Escuchándola se pierde la noción del espacio-tiempo.
Pero es que llega la canción probablemente más bonita del disco. El riff que guía a Strange World es delicioso, en un tema más pausado que de costumbre, pero igualmente increíble.
Dave Murray nos regala su Charlotte The Harlot, que decididamente está a la altura del resto del disco. Muy buena.
Y para terminar, Black Sabbath tenían su Black Sabbath y Motörhead tenían su Motörhead, así que Steve Harris se sacó este Iron Maiden. Es el riff más memorable del disco, y uno de los más conocidos junto con otros ilustres como el de Run To The Hills.
La portada también es perfecta, con la mascota Eddie ofreciendo al mundo su adorable e inocente apariencia. Un disco básico. Maiden.

lunes, 25 de agosto de 2014

DOOKIE - GREEN DAY


Los prejuicios, los putos prejuicios... Multitud de sujetos, a menudo puristas extremos y cerrados del punk, se han limitado a definir este álbum, más que con un nombre, con un no nombre. Me explico. En vez de decir pues suena a rockabilly, tiene influencias sureñas, es muy acústico, es claramente rythm and blues... Simplemente lo catalogaron como no punk. Enojados, más que nada, por el éxito que tuvo este disco cuando la ignorancia a Ramones o a Clash fue casi siempre desmesurada. Ahí está el error. El caso es que lo que hay en Dookie es punk, pero tocado más rápido y con una vena pop fresca nutriéndose de letras de masturbaciones, sexualidad, problemas mentales... En conclusión, es un disco extremadamente divertido y como para subir el estado de ánimo del ser humano más fúnebre. Punk, pero con una visión posterior de las cosas: habían pasado casi veinte años desde el inicio del punk cuando este disco salió a la venta. Obviamente, no era como el punk que los primeros Ramones tocaban. Los temas son pegadizos y terriblemente adictivos. Era el tercer disco de Green Day tras un discreto debut y un buen segundo disco, Kerplunk. Pero en Dookie fue donde se combinó todo. De esas veces que si algo puede salir bien, va a salir bien. Y vaya si salió bien. Es el mejor LP que jamás hayan sacado Green Day. Es un trabajo de juventud, que derrocha desparpajo y descaro, que tanta falta les haría en otros discos.
Y las canciones... son como una serie de granadas puestas en fila: van explotando con gran estruendo, una tras otra, pero lo hacen con tal rapidez que casi no hay tiempo para darte cuenta de lo que está pasando. Es como una montaña rusa de medio minuto de duración. Las emociones se suceden pero vienen tan seguidas que no puedes asimilarlo. De todo lo que hay, vamos con las que más hostias dan.
Burnout es una patada en el culo de comienzo. Tiene una fuerza arrolladora. Es un momento estelar. Tema decisivo, de lo mejor.
Having A Blast, que trata de la supuesta bisexualidad de Billie Joe, es otro excelente corte. Como un puñetazo en la nariz.
Welcome To Paradise, ya incluida en Kerplunk pero grabada de nuevo para Dookie, es un acierto. Idónea para entender el cambio entre los dos discos. Se puede madurar en dos años.
Basket Case es el momento más memorable de todo el álbum. Difícil decir si es la cumbre del disco, pero una de ellas por supuesto que sí. Con el tiempo se ha convertido en clásico.
Sassafras Roots es otro golpe bajo. De los que duelen, de esos que es imposible esquivar. Es otra canción brillante. 
When I Come Around está más cerca está de ser un himno que cualquier tema del disco. Todavía emociona cuando suenan sus acordes en directo. Memorable. Muy grande
Y la portada. Es todo un acierto, porque refleja muy bien lo que te vas a encontrar al reproducir el disco. Una obra maestra a cargo de Richie Bucher. Dookie. Un disco que no tiene pérdida. Green Day.

viernes, 22 de agosto de 2014

EXILE ON MAIN STREET - THE ROLLING STONES


El disco definitivo. Es un hecho que el Exile On Main Street está en el podio de los mejores discos de la historia del rock, lo difícil es decidir el sitio. Junto a Blonde On Blonde, es el mejor disco doble de todo lo que haya sacado nadie jamás. Eso es lo fácil. Lo jodido es ver si es el mejor disco que se ha hecho nunca o no. Revolver, Exile On Main Street y Blonde On Blonde probablemente sean los que componen el mencionado podio. Muchos dirán que a la mierda el orden, que a disfrutarlos y ya está. Y como es la solución más placentera y esto se trata del Exile y de nada más pues dejemos de lado todo y vamos a centrarnos en un disco irrepetible. Además, las listas de "los 100 mejores discos de tal", "las 50 mejores canciones de cual" siempre suelen ser una basura. Así que a tomar por culo las listas y vamos a disfrutar con este monumental álbum. Aquí se juntan todas las influencias que los Stones habían adquirido a lo largo de sus más o menos diez años de existencia. Es casi un milagro que el disco sea el que es si se tiene en cuenta cómo se grabó, como se coció. Los Stones se fueron a una mansión que Keith Richards alquiló cerquita de Niza, en Francia. Se dice que por allí pasaban más mujeres que guitarras. El caso es que les salió el disco de sus vidas. Y una vez más, no fue bien recibido en su momento. Es que no falla. Si un disco en los 60-70 no lo ponen bien, es que es buenísimo. Este es un ejemplo más que confirma esa regla. Ahora vaya usted a fiarse de los críticos. Pueden decir lo que quieran, pero en el momento en el que algo sea de tu agrado, poco pueden hacer. Hay que tomarles en cuenta en su justa medida, no obedecer al pie de la letra todo lo que dicen. En fin. A por el Exile.
Rocks Off es un comienzo espectacular, se trata de una de las mejores canciones del disco. Todos están espléndidos a sus instrumentos, pero el piano y los saxos, a cargo de Nicky Hopkins, y Jim Price y Bobby Keys respectivamente, sobresalen por sí mismos. Uno de los pesos pesados del LP.
Rip This Joint demuestra que los Stones también saben hacer temas rápidos. Se convirtió en el más veloz que habían grabado hasta ese momento, y tras el inicio arrebatador con Rocks Off no solo no le pone pausa, sino que va más allá y eleva todo a la máxima potencia.
Casino Boogie es otro excelente tema. Una vez más, el saxo de Keys hace un trabajo espectacular. Enorme tema.
Y llega Tumbling Dice. Aclaración: más allá de lo que se haya podido escribir de esta canción, no es la mejor del disco. Es una estupenda canción, sí. Que con el optimismo y alegría que transmite resucita a un muerto y a dos si hace falta, también. Pero no es la cúspide de un álbum tan eterno e inmortal como este. No.
La segunda cara es magistral. En general, es más pausada que la primera, que tiene tantos decibelios sueltos. Pero aquí, en esta cara cuatro, hay cuatro joyas inigualables. Hay momentos para el country en Sweet Virginia, para la perfección hecha balada en Torn And Frayed... Y luego, Sweet Black Angel y Loving Cup. Qué decir. Muchas veces se han ignorado los cuatro temas de esta cara dos. Injustamente, pero... El caso es que es una gozada disfrutarla.
La cara tres comienza otra vez con un gatillazo: Happy. El riff definitivo de Keith Richards, el guitarrazo atemporal del maestro. Desde luego, debió quedarse feliz con un tema como ese.
Tord On The Run, Ventilator Blues... pero me detengo en Let It Loose. Es un momento decisivo en el transcurso del disco. Es un diamante en bruto escondido. Rara vez se ha hablado de Let It Loose en cualquier crítica del Exile. Y el tema lo merece. Grande.
Y llegamos a la cara cuatro de la mano de All Down The Line, otra canción muy de Exile On Main Street. Stop Breaking Down viene con el cartel de "canciones de relleno no, gracias". Es que ni una sola. Pero el momento estelar llega con Shine A Light. Es una delicia que sí, también contribuye a hacer de este el disco que es.
Soul Survivor despide un disco que es parte de la historia. Los Stones en su máxima expresión. Nunca sonaron tan bien. Gracias.

lunes, 18 de agosto de 2014

HUNKY DORY - DAVID BOWIE


Aunque parezca mentira, este disco no fue un éxito cuando salió, en 1971. En aquel año todavía se conocía más a David Bowie por su Space Oddity que por cualquier tema de este álbum. Y eso que canciones hay, y de sobra, mejores que Space Oddity. Afortunadamente, el tiempo ha hecho justicia con este LP, siendo considerado uno de los mejores trabajos del duque. Fue el primero de tantos grandes discos que nos regaló Bowie en la década de los 70. Solo tenía 24 años cuando salió este disco, llevaba unos cuantos en la música, y ya tenía un disco más que interesante como es el The Man Who Sold The World, además de sus dos homónimos. En el momento en que salió, 1970, pasó más bien desapercibido. En cambio, 24 años más tarde, Nirvana graba su famoso acústico en Nueva York para la MTV, y aparece la versión de The Man Who Sold The World. De repente, The Man Who Sold The World es una gran canción y una de las mejores de David Bowie. Hay que joderse. Pero bueno, hay que quedarse con que al menos sirvió para que el gran público conociera una canción que es buena, no de las mejores de Bowie (no cualquier canción buena de Bowie es de sus mejores, es lo que pasa con artistas de su nivel) pero que merece sin duda mucha más repercusión de la que tuvo en su momento.
Volviendo a Hunky Dory, es un disco en el que sobran muy pocas cosas, pero hay algo que está claro y que se debe decir sin miedo: sobran las dedicatorias. Las dos peores canciones son los dos homenajes, a Andy Warhol y a Bob Dylan, sobre todo el de Andy Warhol. No cuesta trabajo creer que a Andy le horrorizara. El resto de temas del álbum son espectaculares. Casi todos ellos guiados desde el piano pero con un buen puñado de fantásticos arreglos, muestran a un David Bowie que, a punto de meterse de lleno en el movimiento del glam, empezaba a dar con la tecla de lo que de verdad quería hacer. Vamos con sus momentos más brillantes:
Que Changes es uno de ellos es como decir que los Beatles son de Liverpool. Hay cosas obvias, y Changes es un gran puntazo del disco. Pero solo el primero. Quedan muchos más.
Oh! You Pretty Things es un tema más guiado desde el piano y, aunque no tan brillante como Changes, es otra canción importante en el álbum.
Life On Mars? es lo mejor del disco, sin discusión. Ese piano es magnífico, y el estribillo es probablemente el mejor de toda su carrera. Cuesta pensar que no saliera como single en su momento. Salió en formato de sencillo en junio del 73, cuando Bowie ya había alcanzado un tremendo éxito. Pero, ¿y si hubiese salido a principios de 1972, como lo hizo Changes? Cosas inexplicables. En fin.
Kooks es una deliciosa balada que Bowie canta de manera magistral. Él hace crecer a la canción. Este es el ejemplo idóneo de cómo un artista puede mejorar una canción sin necesidad de grandes milagros. Simple pero efectivo. Parece hasta fácil. Pero no.
Quicksand y Fill Your Heart son dos temas que empiezan a confirmar que eso de hacer canciones de relleno no va con Bowie. Quicksand tenía todos los ingredientes para convertirse en tema estelar para tocarla en un estadio, y Fill Your Heart es espléndida. La única versión del álbum.
Queen Bitch es un anticipo de lo que vendría después. Aparece la guitarra liderando el tema en un gran momento. Muy grande.
Poco después de lanzar este disco dijo lo siguiente: "Sé que voy a ser grande, y eso en cierto sentido me asusta un poco". Cosas de Bowie. ¿Lo mejor? Que tenía razón. Larga vida al duque blanco.

domingo, 17 de agosto de 2014

FACE TO FACE - THE KINKS


Primera señal de lo que Ray Davies llegaría a ser capaz de escribir. Este magnífico Face To Face es el primer gran momento de los Kinks. Con canciones como All Day And All Of The Night, You Really Got Me (más tarde magistralmente versionada por Van Halen), A Well Respected Man o Dedicated Follower Of Fashion ya empezaban a apuntar maneras. También con el disco anterior, Kinks Controversy, pero el primer disparo a la eternidad lo dan con este trabajo. Otro disco más, por cierto, de la estupenda cosecha del 66 junto con otros ilustres como Revolver, Fifth Dimension, Pet Sounds, Blonde On Blonde o Aftermath. Cualquier año de los 60 y casi todos los 70 tiene más de cinco discos de un nivel muy elevado. Pero es lo que tienen esos años. Musicalmente son insuperables. Porque no solo era cosa de Beatles y Stones, no. Grupos como los Kinks jugaban a ser grandes y lo conseguían. Con este disco empieza su etapa de mayor calidad, que dejaría cuatro LPs indispensables en cualquier colección. A por él.
Party Line abre el álbum con un optimismo y una alegría tremendos. Suena un teléfono y a continuación empieza el tema. Hay canciones que ponen de buen humor a cualquier bicho humano con un par de escuchas. Party Line es una de ellas. Imposible comenzar mejor un disco.
En Rosy Won't You Please Come Home se busca a Rosy, porque su madre no sabe dónde está y su habitación está limpia y vacía. Avanza la canción y ya han pasado dos largos años. Sin noticias de Rosy. Oh Rosy, ¿volverás?
Dandy es divertido hasta decir basta. Dandy es un ligón, y las chicas no pueden resistir su sonrisa y suspiran por él. Al final, Dandy se queda solterón. Pero no solo la letra es genial. La melodía es idónea para la idea que se quiere transmitir.
There's Too Much On My Mind tira de ironía para explicar una contradicción. Hay muchas cosas en mi cabeza, y no puedo dormir por la noche pensando en eso. Hay muchas cosas en mi cabeza y no puedo decir nada. Otra joyita de Ray Davies.
House In The Country es uno de los tantos títulos en los que Ray menciona el campo. En futuros discos nombrará las Animal Farm o las Village Green. 
You're Looking Fine es un tema simple y directo. Porque Ray Davies también escribía sobre amor. La primera vez que la vi, estaba bien. La segunda vez, estaba buenísima. La dije, You're Looking Fine! Y me siento bien, sí.
Es entonces cuando se vuelve a poner serio y llega la joya de la corona, Sunny Afternoon. Empieza quejándose de que el cobrador de impuestos le ha quitado todo el dinero y le ha dejado en su mansión, haciendo el vago en una Sunny Afternoon. Tampoco puede navegar en su yate, porque le han quitado todo y todo lo que le queda es esa Sunny Afternoon. La letra es la mejor del disco, y melódicamente hablando probablemente también lo sea. El caso es que es una canción tremenda, que merece ser disfrutada.
El disco es enorme, es una auténtica joya. Cualquiera que no haya escuchado nunca a los Kinks, debería empezar por aquí. O por donde le de la gana. A hacer el vago en una tarde soleada... 

jueves, 14 de agosto de 2014

MASTER OF PUPPETS - METALLICA


Para cuando Metallica sacó este disco, el metal ya conocía grandes trabajos de Judas Priest o Iron Maiden. Pero ese año, 1986, sería el gran año del trash. Metallica, Megadeth y Slayer sacaron discos legendarios, tremendos, que darían al trash metal y al rock en general un soplo de aire fresco en forma de vendaval. En palabras de James Hetfield, cuando se creó Metallica la idea era tocar "tan rápido y alto como pudiéramos". Esa es la idea que resume todo. Volviendo al disco, fue un éxito. Se convirtió en el primer disco de trash en ser platino, y a menudo es considerado como el mejor LP de la banda. Desde la portada, con el nombre del grupo sobre el cementerio, todo es increíble. Los críticos, incluso los ajenos al metal, pusieron por las nubes al disco. Pero no todo podía salir bien. Tristemente, fue el último disco que contó con la participación de Cliff Burton al bajo. Murió en septiembre de 1986 en un accidente de autobús, siete meses después del lanzamiento del disco. Por citar unos ejemplos, Anthrax, la otra gran banda del trash aparte de las tres ya mencionadas, le dedicó a Cliff su Among The Living de 1987. Dave Mustaine, líder de Megadeth, guitarrista en los primeros años de Metallica y gran amigo de Cliff, comenta que la canción In My Darkest Hour está dedicada a Cliff. Geezer Butler les dedicó a él y a Dimebag Darrell (miembro fundador de Pantera) la introducción de Black Sabbath en el Salón de la Fama del Rock. Era un tipo muy querido, el gran Cliff Burton, además de un monstruo del bajo. Y tras este pequeño recuerdo, volvamos al disco que nos ocupa.
Battery es un comienzo cojonudo. Te pone en tensión y te prepara para lo que está por venir. Que madre mía, lo que está por venir.
Master Of Puppets es el tema más exitoso del disco, con una letra que llama la atención: "Ven andando rápido, obedece a tu maestro, tu vida se consume más rápido". ¿Referencia a las drogas? "Maestro de mascotas estoy tirando de tus cuerdas" ¿Cuándo la droga empieza a tener control sobre ti? Suposiciones mías.
Welcome Home (Sanitarium) es una de las mejores canciones del disco. La letra también es increíble: "Bienvenido a donde el tiempo permanece como está, nadie se marcha y nadie lo hará. La luna es llena, nunca parece que vaya a cambiar". Y claro, en ese lugar que es como una prisión, "sueño lo mismo cada noche, veo la libertad a la vista". Probablemente se trate de un manicomio, y de un loco que quizá no está tan loco y quiere salir de ahí. En cualquier caso, es uno de los puntos álgidos del disco.
Disposable Heroes demuestra que siempre se puede hacer más rápido y más alto. Elevando a la máxima potencia el objetivo de James Hetfield, el tema trata de los que van a la guerra pensando en ser héroes, pero que al final lo son de usar y tirar, como bien dice el título. La mejor frase es: "Vuelve al frente, harás lo que yo te diga, cuando yo te diga. Vuelve al frente, morirás, cuando yo diga, debes morir". Muchos inocentes que han muerto de forma injusta.
Pero entonces llega Orion, la pieza instrumental de Metallica. Probablemente, la mejor canción del disco. Es demasiado buena.
Damage, Inc. para cerrar el disco es todo un acierto. Empieza como una apisonadora embistiendo con todo lo que le sale al paso. "La sangre seguirá a la sangre, la hora de morir ha llegado. Daño incorporado". Leyenda viva del trash. Metallica en estado puro.

miércoles, 13 de agosto de 2014

WHO'S NEXT - THE WHO


Una de las cimas de uno de los grupos más legendarios y mejores que haya dado la música. Según Pete Townshend, se trata del mejor disco del grupo. Como con otros grupos de un nivel tan alto, es muy difícil determinar eso. En cualquier caso no hay duda de que es uno de los mejores discos, ya no solo de los Who, sino de la historia de la música. Uno de los lanzados en el glorioso año que fue 1971. Sticky Fingers, Electric Warrior, Hunky Dory, Surf's Up, L.A. Woman, Imagine, Led Zeppelin IV, Who's Next... solo por citar unos pocos. Ciertamente, la música ha conocido mejores años que los tiempos que corren en la actualidad. Afortunadamente, podemos disfrutar de la música con herramientas como YouTube, en el que se encuentra un elevado número de discos subidos enteros. Y si te gusta, te lo compras, pero ahí está lo bueno del asunto. Puedes seleccionar lo que compras. En los 70 la mayoría de las veces te comprabas los discos a ciegas, sin haberlos escuchado. Hoy no. Es de las pocas cosas en las que ganamos. Pero bueno, volvamos con los Who. Ya tenían toda una obra maestra como es Tommy, y un disco notable como es The Who Sell Out. Antes de eso, una buena cantidad de singles y canciones que empezaban a apuntar que Pete Townshend podría hacer grandes cosas. The Who Sell Out confirmó esa idea y Tommy la consolidó. Y Who's Next... qué decir. A por él. Baba O'Riley es un claro ejemplo de las tremendas ambiciones musicales de Pete Townshend. Sintetizadores y hasta un violín en una de las canciones más memorables del grupo. Y guitarrazos, por supuesto. Es un tema arrollador. Se conoció como Teenage Wasteland por la frase del estribillo, porque Baba O'Riley no se pronuncia en toda la canción. Uno de los temas del disco. Enorme.
Le sigue Bargain, tema de gran potencia. Líricamente, tira de la ironía diciendo que "pagaría cualquier precio para tenerte, trabajaría toda mi vida y lo haré. Estaría desnudo, drogado y apuñalado. A eso lo llamaría una ganga, lo mejor que he tenido" Love Ain't For Keeping es un tema pop de poco más de dos minutos que recuerda a las primeras composiciones de los Who, pero que se nota que era 1971 y no 1965. Es mejor. Y así llega la aportación como compositor de John Entwistle al disco: My Wife, en la que el protagonista no está en casa desde el viernes y su mujer viene a por él. Para protegerse contra ella, quiere protección policial, una pistola, un guardaespaldas y un cinturón negro de yudo con una ametralladora. También va a comprar un tanque y un avión, porque cuando llegue ella no habrá tiempo de explicar nada. Una vez más tirando de ironía. La gran The Song Is Over cierra la primera cara con sus más de seis minutos de duración. Excelente. La letra es muy buena: "Cantaré mis visiones a las elevadas montañas, cantaré mi canción a la libertad".
Gettin' In Tune es un excelente tema, que "canto porque queda bien con los acordes que toco. No puedo fingir que hay un significado escondido en las cosas que digo". Solo los Who escribían cosas así. Tras Goin' Mobile llega otro momento estelar: Behind Blue Eyes, que es una balada pero que si a Pete Townshend le da la gana luego se pone más fuerte. "Nadie sabe lo que es ser el tío malo, el tío triste, tras los ojos azules". ¿Referencia a Roger Daltrey? Ojos azules, el chico malo... Pete Townshend dijo que Roger hizo la canción suya por la manera en que la cantó. Quizá fuese para él. Y para cerrar, la cúspide. La mejor canción de los Who. Won't Get Fooled Again. Guitarrazos, la tremenda batería de Keith Moon y luego el salvaje grito de Daltrey. Los osos polares todavía se preguntan a santo de qué escucharon ese alarido. Ese famoso YEEEEEEEHHHHHH! es un emblema de los Who. El molinillo de Townshend, otro. La locura de Keith Moon a las baquetas y los únicos solos de bajo divertidos del mundo, los de John Entwistle, son los demás. Junta todo eso y el resultado son los Who. Grandes.

martes, 12 de agosto de 2014

THE STONE ROSES - THE STONE ROSES


Small Faces, Joy Division, The Smiths... muchas bandas británicas a lo largo de la historia han durado unos pocos años. The Stone Roses es otro ejemplo más de esa larga lista. Aparecieron cuando nadie los esperaba, pero en el momento oportuno. Este disco es un gran debut. Suena fresco, glorioso. Noel Gallagher ha dicho en más de una ocasión que sin los Stone Roses, Oasis no habría existido. No le falta razón. El disco influenció a muchas bandas, pero a Oasis les marcó. Con la chulería típica de Manchester, conquistaron el mundo con un solo disco. Difícil de explicar lo que sucedió entre el grupo y su discográfica. ¿Por qué no les dejaron sacar material nuevo en cinco años? Y cuando les dejaron, le metieron demasiadas guitarras al disco y se perdió esa frescura que desprende por los cuatro costados este disco. Poco después se separaron. Más allá de esos dos discos, hay más cosas y muy interesantes de los Stone Roses. Hay un puñado de caras b, singles y rarezas que valen la pena. Aunque la cosa nunca fuera como en este primer trabajo. Por cierto, a por él.
I Wanna Be Adored es toda una declaración de intenciones. Imposible expresarlo más simple que aquí. Querían que el mundo les adorase, y por momentos lo consiguieron. Durante un breve período de tiempo tuvieron el mundo a sus pies. El detonante fue el concierto que dieron en Blackpool en agosto de 1989, varios meses después del lanzamiento del disco. Ese directo, de casi una hora de duración, demostró que estaban listos para ser el nuevo gran grupo británico. Por la razón que fuera, solo lo consiguieron por un rato.
Le sigue She Bangs The Drums, que es una joya. Desde la deliciosa entrada de bajo de Mani al pegadizo estribillo, nada le sobra.
Waterfall es otro gran momento. John Squire hace un gran trabajo a la guitarra demostrando que, aparte de chulos, también eran músicos. Bye Bye Badman es el primer intento fallido del disco. Un tema que busca ser como otras grandes canciones del disco pero que se queda ahí. Y en eso viene un momento curioso: Elizabeth My Dear, con una melodía en los menos de sesenta segundos de duración que es una adaptación de la balada tradicional inglesa Scarborough Fair. Simon And Garfunkel también la arreglaron para incluirla en su disco Parsley, Sage, Rosemary And Thyme. Pero ahora viene otro momento con mayúsculas del álbum: Sugar Spun Sister, que es una de las mejores canciones de la banda. Pero es que después viene Made Of Stone, otro tema mayúsculo. Estribillo made in Stone Roses. Shoot You Down es otro quiero y no puedo, como Bye Bye Badman. No son malas canciones, pero viendo lo que hay por ahí suelto... Pero entonces llega la canción. I Am The Resurrection, más de ocho minutos de duración que cerraba un espléndido disco y que dejaba con unas ganas terribles de escuchar más material suyo. La letra es la mejor del álbum, y musicalmente también es la culminación del grupo. "Yo soy la resurrección y la vida, nunca podría odiarte tanto como quisiera". Pues eso, ya lo dicen todo ellos mismos. Yo soy la resurrección y la vida. Eternos.

lunes, 11 de agosto de 2014

WILLY AND THE POOR BOYS - CREEDENCE CLEARWATER REVIVAL


Pocos grupos han sido capaces de grabar la friolera de tres discos en un solo año. Y encima tres discos del nivel de Bayou Country, Green River y este Willy And The Poor Boys. Es cierto que eran los 60, era otro ritmo de producción, pero aun así es para quitarse el sombrero. Willy And The Poor Boys era el cuarto disco en dos años. Eso es algo impensable en los tiempos que corren, cuando hay que esperar entre dos y cuatro años para el siguiente disco de cualquier grupo. Pero es que hablamos de Creedence Clearwater Revival. Y de John Fogerty, una de las mejores voces que dieron los 60 y productor de todos los discos de la banda desde Bayou Country hasta Pendulum. También en Mardi Gras, el último álbum, participa en la producción, aunque no es el único.
Al igual que los Doors, duraron poco y en el breve período de su existencia se ganaron ser recordados para siempre. Este LP también tiene parte de culpa en eso. Veamos por qué.
Down On The Corner es un gran inicio. Fue single, y en la letra se menciona el nombre del disco, Willy And The Poor Boys, como un grupo que está tocando. It Came Out Of The Sky destaca por su excelente letra, probablemente la mejor de todo el álbum: Jody es un campesino que de repente se cae del tractor. Se queda aterrorizado, no puede creer lo que ve. Corre hasta el pueblo gritando It Came Out Of The Sky. Lo mejor llega ahora, mostrando las distintas reacciones dependiendo de cada persona. Un científico dice que es gas metano, el Vaticano dice que es el Señor, Hollywood hace una película épica y "Ronnie The Popular" dice que se trata de un complot comunista. Sí, se refiere a Ronald Reagan. Aunque no fue presidente hasta 1981, era gobernador de California en 1970. La canción sigue con Jody convertido en héroe nacional, y ahora cada uno quiere quedarse con el nuevo descubrimiento. Unos para un programa de TV, el Vaticano también lo quiere, la Casa Blanca no va a ser menos y en eso va Jody y dice que si lo quieren son diecisiete millones. Es una de las grandes canciones de un álbum que posiblemente fuese el mejor de Creedence hasta ese momento, ya que lo mejor estaba por llegar. Después llega una buena versión de Cotton Fields.
La cara b empieza con la canción más furiosa de John Fogerty, Fortunate Son, que se lamenta por los ricos que evitan ir a la guerra de Vietnam, ya que él no es un Fortunate Son. La rabia se hizo canción en un tema legendario. Todo lo demás es genial. Don't Look Now, con sus poco más de dos minutos, es muy buena. Gran arreglo de Fogerty para Midnight Special, que fue grabada por primera vez en 1926. Y un tema para cerrar que es de lo mejorcito de un disco eterno: Effigy. Más de seis minutos colosales. Nada sobra entre solos y guitarreos que cierran el álbum de la mejor forma posible. Excelente. Disco para la historia, álbum mítico.

sábado, 9 de agosto de 2014

STICKY FINGERS - THE ROLLING STONES


Los Stones ya habían hecho cosas muy interesantes para cuando este disco vio la luz, allá por 1971. El primer puñetazo en la mesa lo dieron con Aftermath, en 1966. Pero su etapa dorada comenzó en 1968, con el lanzamiento de Beggars Banquet. Ese tremendo álbum dejó bien claro lo que los Stones eran capaces de hacer. Luego llegó Let It Bleed, que dejó a todo el mundo con la boca abierta. Sticky Fingers demostró al mundo que no tenían nada que demostrar, y aun así lo hicieron. Es lo que pasa cuando sabes que vas a ser eterno. Desde la increíble portada al brutal contenido del LP, parece que nada sobra aquí. Lo que sí sobró fue la portada del álbum en su edición española. Un paquete era demasiado, y se sustituyó por una lata por la que asomaban unos dedos.
Portadas aparte, fue un disco en el que cambiaron cosas respecto a Let It Bleed. Por primera vez en su carrera, Mick Jagger aparece en los créditos tocando la guitarra. Y de guitarras sigue el asunto, uno que se va y otro que viene. Fue el primer disco en el que no participó Brian Jones, a la vez que Mick Taylor debutaba en un disco entero de los Stones. No duró mucho, pero contribuyó en la mejor época de una de las mejores bandas de la historia, y eso es mucho más de lo que cualquier guitarrista puede conseguir.
Y también fue el primer disco que el grupo sacó con su propio sello discográfico, Rolling Stones Records. Sin más dilación, vamos allá.
La cosa empieza con una de las composiciones más conocidas del grupo, Brown Sugar. Es un tema típico stoniano, con un riff made in Richards y una melodía pegadiza que hizo de la canción un éxito. Sway y Wild Horses son dos baladas magistrales. La guitarra acústica de doce cuerdas de Keith Richards en Wild Horses le aporta un sonido único. No hay duda de que Wild Horses es el primer gran momento del disco. Pero es que no hay tiempo para pensarlo, porque viene Can't You Hear Me Knocking y te corta la respiración. Otro argumento más que confirma el período glorioso que estaban viviendo los Stones. Verdaderamente espectacular.
Bitch abre la cara b del álbum. Es una muestra más de la increíble habilidad de Keith Richards para crear riffs pegadizos. Hace justicia a su apodo de "El riff humano". I Got The Blues confirma la teoría de que en Sticky Fingers todas las baladas son perfectas. En este caso se trata de una preciosa composición en el que la voz de Mick Jagger está al más alto nivel del disco. Dead Flowers es otro tema tranquilo, en el que las guitarras de Richards y Taylor hacen un trabajo delicioso. Aparecen en el momento preciso.
Y para cerrar, otro tema pausado que está entre lo mejor del disco. Moonlight Mile pocas veces es referida como una de las grandes de Sticky Fingers, pero el caso es que lo es. Quizá sea la mejor. El caso es que es uno de los grandes cierres del grupo. Sobrecogedora.

viernes, 8 de agosto de 2014

ALL MOD CONS - THE JAM


In The City fue el primer disco de los Jam, y en general fue bien recibido. This Is The Modern World fue el segundo, y marcaba una evolución en el sonido del grupo. Y entonces llegó All Mod Cons. Aquí empieza la mejor etapa del primer grupo de Paul Weller. Empezaba a dejar claro el compositor que era con tan solo 20 años. Las críticas de la época, entusiasmadas con All Mod Cons, se plantearon lo que sería capaz de escribir Paul Weller con 35 años viendo lo que había hecho con 20. El caso es que la carrera de Paul Weller con los Jam, Style Council y luego ya en solitario tiene más momentos de gran nivel que decepciones (que algunas hay, aunque sean muy pocas), y algunos de esos momentos de gran nivel pertenecen a la mejor etapa de los Jam, entre 1978 y 1981. Los primeros años en The Style Council con discos como Café Bleu y Our Favourite Shop son brillantes. Y en solitario su segundo y tercer disco demostraban lo que podía escribir si estaba inspirado. Y ya en 2010, cuando anuncia un nuevo disco, pocos esperaban que fuera del nivel que fue. Wake Up The Nation, apunten su nombre. Y el último, Sonik Kicks, también es de una categoría importante. Pero bueno, que nos desviamos del tema central. Vamos con el LP.
El inicio del disco con All Mod Cons suena a aperitivo por la escasa duración del tema (no llega al minuto y medio), pero en seguida empalma con To Be Someone. Mr. Clean es el primer gran momento del álbum. Es una crítica al hombre de clase trabajadora por obedecer lo que el sistema le dice. A continuación viene la versión del David Watts de los Kinks. Y justo después tenemos English Rose, una baladita. Curiosidad: en el vinilo original de All Mod Cons no venía ni el título ni las letras, porque al parecer para Paul Weller las letras no tenían sentido sin la música. In The Crowd es la canción más larga del disco, y sin duda una de las mejores. 5 minutos, 40 segundos, y la letra es brillante una vez más. "Cuando estoy entre la multitud, no veo nada." Clara referencia a perder el rumbo entre toda la multitud. Sientes que ya no encajas.
La cara b empieza fuerte con Billy Hunt e It's Too Bad, una de las canciones más punk del disco. Y en esto, otra balada: Fly, en la que Paul Weller demuestra que también sabe escribir canciones de amor. The Place I Love es otro gran tema, aunque se encuentre "a un millón de millas de distancia". Y ya para cerrar el disco, Down In The Tube Station At Midnight. Sin duda es la mejor canción del disco. Paul Weller dijo no entender eso, puesto que solo le había llevado quince minutos componerla. La respuesta a eso es sencilla. Muchas veces para que salga una gran canción no hay que tirarse horas y horas. Basta con tan solo un buen momento de inspiración.

jueves, 7 de agosto de 2014

THE BENDS - RADIOHEAD


Es increíble el salto de calidad que dio Radiohead de Pablo Honey, su disco debut, a este The Bends. Pocos grupos han mejorado tanto en tan solo dos años. Y cuando todos pensaban que ya habían tocado techo, van y sacan OK Computer. En fin, hablamos de Radiohead. Pero mucho más meritoria es la atracción que produjo el álbum cuando su fecha de lanzamiento se produce en el momento de auge del britpop: año 1995. Ese mismo año saldrían The Great Escape de Blur, (What's The Story) Morning Glory de Oasis y Different Class de Pulp, entre otros. Al otro lado del atlántico vieron la luz los debuts de Foo Fighters, de Garbage y el disco Alice In Chains. Si se piensa fríamente, es lógico todo esa reacción provocada, ya que con toda probabilidad The Bends es el mejor disco de 1995. Pero cuando un estilo está en su plenitud, como el britpop estaba en aquel año, no resulta fácil imponerte. Radiohead lo consiguió y fue sacando discos cada cual más diferente del anterior, y a partir de Kid A en adelante se sumieron en una fase de experimentación de la que no hay apenas noticia de guitarras (tan solo en algunos momentos de Hail To The Thief o In Rainbows). El caso es que los Radiohead guitarreros son los de The Bends, que fue el disco que catapultó al gran reconocimiento a los de Oxford. Este disco y OK Computer, lanzado dos años más tarde, les consolidaron como el nuevo gran grupo a nivel mundial. Y es que se lo ganaron a pulso. Thom Yorke es una de las mejores voces, si no la mejor, de los últimos 20 años. Las guitarras de Ed O'Brien y Jonny Greenwood aportan una tremenda solidez al LP. Además de la habilidad de Greenwood como multiinstrumentista, que tanto aprovecharía el grupo para álbumes posteriores.
Al poco de lanzar The Bends, Bandas como R.E.M. (cuyo vocalista, Michael Stipe, es amigo de Thom Yorke) o Garbage empezaron a citar a Radiohead como su grupo favorito. Con todos ustedes, Radiohead, el mejor grupo de los últimos 25 años. Aquí empezó todo. Analicemos por qué.
La potencia de Planet Telex es ideal para abrir el disco. Por su sonido, podría encajar perfectamente en OK Computer. Le sigue The Bends, uno de los temas más guitarreros del disco. Fake Plastic Trees empieza tranquila pero luego los decibelios van aumentando en el que es uno de los grandes momentos del disco. Bones es un tema muy típico dentro de lo que es The Bends. Just es otro de los grandes momentos, y My Iron Lung es espectacular. Es pausada, pero tiene sus momentos de guitarras. Black Star es otro gran tema, y muy poco comentado para lo bueno que es. Pero llega el momento. Toca ponerse en pie y aplaudir a la mejor canción del disco, la que lo cierra: Street Spirit. Es una de los mejores finales de toda la carrera de Radiohead, y eso ya es decir. Pese a todo lo que ha llovido desde entonces, y la de discos que han sacado, se mantiene como una de las tres mejores canciones que hayan escrito.
Un disco único, con mucha calidad y muchas grandes canciones. Espíritu de la calle, apágate, apágate. Apágate. Leyendas vivas.

miércoles, 6 de agosto de 2014

MR. TAMBOURINE MAN - THE BYRDS


La frase es de Bob Dylan: "No podía seguir siendo el típico cantante folk, ya sabes, dándole vueltas a Blowin' In The Wind todas las noches". Durante toda su carrera ha mantenido esa idea, la de no conformarse con nada y no hacer dos discos iguales. Pero buena parte de culpa de su gran cambio de dirección la tuvieron los Byrds. En marzo del 65 Dylan sacó su Bringing It All Back Home, con la primera cara eléctrica y la segunda acústica. El Mr. Tambourine Man de los Byrds salió en junio, y le mostró a Bob Dylan el camino a seguir. Había que pasarse al folk-rock. El resultado fue espectacular, y con el single de Mr. Tambourine Man llegaron al número 1 en el Reino Unido, rivalizando por momentos con Beatles y Stones. Pero no solo ya a nivel de ventas, sino también en cuestión de calidad. Gene Clark, Roger McGuinn y David Crosby eran las tres cabezas visibles de un grupo cuyo potencial se descubrió desde el primer momento. Y no, no solo por las versiones de Bob Dylan (hasta cuatro en el álbum), que por cierto son excelentes. Temas originales anticipaban un futuro espléndido, y los Byrds fueron uno de los mejores grupos norteamericanos de los 60. Todo empezó aquí. Veamos por qué.
Desde el momento en que suenan los primeros acordes de Mr. Tambourine Man se ve que algo estaba cambiando. Pero es que cuando todavía estás asimilándolo, llega I'll Feel A Whole Lot Better, una maravilla de 2 minutos y medio que define muy bien el sonido de los Byrds. Spanish Harlem Incident suena de maravilla tocada con la guitarra de doce cuerdas de McGuinn. Estupenda la versión de Bells Of Rhymney. La segunda cara arranca con otra versión de Bob Dylan, All I Really Want To Do. Es increíble la vuelta de tuerca que los Byrds le dieron a los temas de Dylan que versionaron. A continuación, tenemos uno de los momentos estelares del LP llega de la mano de I Knew I'd Want You, con un aire muy a los Beatles. Y acto seguido llega el primer gran momento de colaboración entre Clark y McGuinn: It's No Use. Espectacular.
Para cerrar el álbum, cover de We'll Meet Again. Este tema, que data de 1939, fue de lo más famoso en la segunda guerra mundial. La letra contiene un optimismo que se antoja obligado para no enloquecer en medio de semejante panorama. Johnny Cash también hizo su propia versión.
Sí, a los Byrds los veríamos de nuevo. Enormes discos estaban por llegar, así como conflictos internos. Pero esa es otra historia.

martes, 5 de agosto de 2014

THE NUMBER OF THE BEAST - IRON MAIDEN


Colosal, potente, salvaje... Hay muchos adjetivos capaces de describir las sensaciones que produce la escucha de este clásico de los Maiden. El caso es que es uno de los discos más completos de toda la carrera de Iron Maiden, y obviamente no solo por contener Run To The Hills y The Number Of The Beast. En cierta manera es un volver a empezar: fue el primer disco con Bruce Dickinson al micro, sustituyendo a Paul Di'Anno por sus problemas con abusos de ciertas sustancias. Por otro lado, sería el último disco con Clive Burr a la batería, siendo sustituido por Nicko McBrain para el siguiente disco, Piece Of Mind. La producción siguió estando a cargo de Martin Birch, que ya había producido el disco anterior, Killers, y que produciría a la banda hasta el Fear Of The Dark de 1992.
Este disco tuvo un éxito inmediato, y es que en él todo sale bien: desde la portada, que es una de las mejores de su carrera, hasta el contenido del disco, que roza la perfección en varios de sus temas. Cuando escuchas este LP, es como si hubiera un martillo dentro de tu cabeza arrasando con todo lo que pilla. Vamos con el contenido.
Invaders es una de esas canciones hechas para arrancar un disco de heavy metal. Todo se sitúa en el día del juicio, unos invasores vienen rodeando la colina y han venido para atacar. Se debe ganar la batalla. En The Prisioner un hombre se queja de que él es un hombre libre, no un prisionero. Él no es un número, es un hombre libre. Y en esto llegamos a la que probablemente sea una de las dos mejores canciones del disco: 22 Acacia Avenue, continuación de Charlotte The Harlot (canción incluida en el debut del grupo) que habla de una puta llamada Charlotte. Ella está en un lugar donde podemos ir si te sientes solo y deprimido. Si quieres pasar un buen rato y estás preparado para pagar el precio, todo lo que ella pide son 15 libras. Después, en la cara b, vienen los dos temas más exitosos de golpe, The Number Of The Beast y Run To The Hills. La primera informa del número de la bestia, 666. La segunda se queja de los hombres blancos que vinieron y arrasaron con todo. Para ello la solución es Run To The Hills, run for your lives. Y para cerrar el disco, Hallowed By The Name, la otra gran canción. Una joya imperdible para poner fin al que para muchos es su mejor disco. Eso es difícil de decir, porque afortunadamente hay mucho para elegir. 22, la avenida que es el lugar donde todos vamos.

lunes, 4 de agosto de 2014

IN UTERO - NIRVANA


Escuchando este disco, da la sensación de que nos perdimos una parte que habría sido sumamente interesante en la carrera de Nirvana. In Utero es un disco mucho más completo que su predecesor, Nevermind. Y es curioso que los más fanáticos de Nirvana, cuando proclaman a Nirvana como la mejor banda que dio el grunge, siempre reivindican más Nevermind que In Utero, en especial el tema Smells Like Teen Spirit. Vaya usted a saber por qué. Y los fans de Pearl Jam argumentan que si Eddie Vedder hubiese sido el fallecido, se recordaría más a Pearl Jam que a Nirvana. Bueno, hay varias cosas que aclarar. No deja de sorprender tanta veneración a Smells Like Teen Spirit cuando no está ni entre las cinco mejores canciones de Nirvana. Y respecto al tema de Eddie Vedder, hay que recordar que Nirvana ya gozaba de un enorme éxito en 1991, nada más salir Nevermind. Eso es, 3 años antes de la muerte de Cobain. La explicación es muy sencilla. Nirvana era un grupo muy comercial, mucho más que Pearl Jam, y por tanto más exitoso. Sobre el debate de hasta qué punto "ayudó" la muerte de Kurt a colocar a Nirvana como el grupo más exitoso del grunge, es cierto que una muerte siempre da más promoción en estos casos, pero ser un grupo más conocido no significa ser el mejor grupo, con alguna excepción como el caso de los Beatles. Nirvana ha quedado como el grupo más famoso del movimiento grunge, y Pearl Jam probablemente sea el mejor. Pero es que Nirvana, más allá de debates, fue una gran banda, y disfrutar de discos como este siempre es una gozada. Vamos a ver por qué.
El arranque con Serve The Servants es perfecto. A lo largo de todo el disco hay varias patadas en el culo, y esta es la primera de ellas. Scentless Apprendice es una buena definición de potencia y distorsión. Y si avanzamos unas canciones más adelante, tenemos une joyita escondida, una de varias, que nunca han tenido el éxito que merecen. Hablo de Frances Farmer Will Have Her Revenge In Seattle. Increíble. Más patadas en el culo: Very Ape y Milk It son excepcionales y tienen una fuerza que cualquier tema grunge debe tener. Lo que hace más grande, si cabe, a este disco, son los momentos pausados, que los hay. Sobre todo Pennyroyal Tea y la canción encargada de poner fin al álbum, All Apologies. Hay varios momentos recogidos aquí que son una gozada. Solo hay que escuchar un poco. All alone is all we are.

domingo, 3 de agosto de 2014

THE VELVET UNDERGROUND & NICO - THE VELVET UNDERGROUND


En la actualidad este disco es considerado de culto, y a menudo se encuentra a la Velvet en las listas de mejores grupos de los 60. Sin embargo, no siempre fue así. Las ventas que obtuvo este trabajo cuando fue lanzado, en marzo del 67, no fueron precisamente elevadas, y por alguna extraña razón las revistas de la época se negaron a hacer cualquier tipo de publicidad del álbum. Tuvo críticas negativas (nunca hay que hacer caso del todo a los críticos, por muy críticos que sean) y pocos compraron el LP, aunque se dice que todos los que se hicieron con una copia de este Velvet Underground & Nico formaron una banda.
Dentro de un álbum la figura del productor puede cobrar más o menos importancia. En este caso el papel desempañado por Andy Warhol es uno de los más importantes de la historia. Desde el diseño de la portada, con el mítico plátano y su nombre, a su labor con Lou Reed. Warhol vio desde el primer momento el genio que iba a ser y le dio total libertad para la elaboración del álbum. El resultado, un disco en su momento injustamente recibido y con el tiempo merecidamente reconocido. Y que contiene algunos momentos que forman parte de la historia de la música. Vamos con ellos, que hay unos cuantos. Estando Lou Reed de por medio...
El inicio sosegado con Sunday Morning es delicioso. Demuestra que un disco también se puede empezar con una baladita. Y si el tema en cuestión está compuesto por Lou Reed y John Cale, la cosa va sobre seguro. Venus In Furs y I'm Waiting For The Man empiezan a dejar claro las aspiraciones del grupo. Pero el momento en que el álbum pasa de ser uno más de todo lo que nos dejaron los 60 a ser un disco inmortal está en el medio y al final. All Tomorrow's Parties y Heroin primero. Son dos canciones largas, de más de 6 minutos las dos, pero a las que no les sobra un segundo. El nivel del disco ha llegado a una altura inigualable. Lou Reed empezaba a apuntar maneras como gran compositor, a la altura de gente como Brian Wilson o Ray Davies. ¿Inigualable? Luego está el final con European Son. Es el tema donde la experimentación está más presente, y pone un broche de oro a un disco esencial en cualquier colección si realmente te gusta la música. Heroína, sé mi muerte. Heroína, es mi mujer y es mi vida. Creo que, simplemente no lo sé.

martes, 29 de julio de 2014

LED ZEPPELIN - LED ZEPPELIN


El disco debut de Led Zeppelin supone uno de los puntos más trascendentales de la historia del rock. La aparición de Led Zeppelin en el panorama musical fue fundamental para el desarrollo de todo un género como es el heavy metal. Muchas veces se refiere al primer disco de Black Sabbath como el primer disco de heavy metal de la historia, pero es innegable la influencia de Zeppelin junto a otros grupos para el nacimiento del heavy.
Led Zeppelin es uno de los grupos que más nivel ha tenido entre todos los miembros. El cuarteto formado por Jimmy Page, Robert Plant, John Paul Jones y John Bonham compone una de las mejores formaciones de la historia de esta maravilla que es el rock and roll. Los salvajes aullidos de Plant, la espectacular guitarra de Page y la fabulosa sección rítmica que formaban Jones y Bonzo difícilmente han sido superados por algún otro grupo. Curtidos Page y Jones como músicos de sesión, y Page además con la experiencia de los Yardbirds, desde el primer momento tuvieron claro lo que hacer. Mezclar blues, algo de folk y mucho rock and roll. En consecuencia, salía un sonido más duro y pesado. Era el comienzo del heavy metal, era algo realmente apasionante.
Si algo caracteriza a Led Zeppelin, es que nunca se conformaron. Pocos grupos han sido más ambiciosos que ellos. Siempre miraron más allá, nunca hicieron dos discos iguales, con todo lo que eso significa. Y supieron parar cuando sucedió la inminente muerte de Bonzo. Es imposible sustituir al mejor batería de la historia, y eso lo sabían bien. Pero vamos con el disco.
Hay un poco de variedad en este pedazo de álbum, grabado en un período de tiempo increíblemente corto. Hay temas terriblemente furiosos, como el Communication Breakdown. Hay momentos del disco que son realmente emocionantes, como el momento de You Shook Me en que la guitarra de Page responde a los gritos de Plant. También destaca el tema del comienzo, Good Times, Bad Times. No conviene olvidar I Can't Quit You Baby y el espectacular solo de Bonzo al final. Pero el momento estelar del LP es sin duda Dazed & Confused. Es el mejor solo de Page de todo el disco, y son algo más de 6 minutos que constituyen un tema que se acerca, y mucho, a la perfección. Y lo increíble es que después de un disco como este, lo mejor estaba por llegar. Con todos ustedes, Led Zeppelin, la banda más grande del rock de todos los tiempos.

lunes, 28 de julio de 2014

A HARD DAY'S NIGHT - THE BEATLES


A Hard Day's Night significó un importante paso adelante en la imperdible carrera de los Beatles. Fue el primer disco que no contenía versiones. Todos los cortes llevaban la firma de Lennon-McCartney, la mejor pareja compositiva de todos los tiempos, si bien es verdad que a excepción de Can't Buy Me Love, Things We Said Today y And I Love Her todos los temas eran de Lennon. Pero ese es el perfecto ejemplo de que no por muchas canciones el nivel va a ser mejor. And I Love Her es una espléndida y tierna balada, Can't Buy Me Love es de lo mejor del álbum y Things We Said Today es solo un aperitivo del estratosférico nivel que los Fab Four alcanzarían en años posteriores. Pero los temas de Lennon no se quedan atrás, ni mucho menos. Any Time At All es un disparo de rabia que suena excelente, la canción que da título al álbum es un puntazo y I'll Cry Instead es una de las mejores aportaciones de John al disco. George Harrison tomaba nota de todo atentamente. Pronto él también aportaría grandes canciones.
Musicalmente, A Hard Day's Night es pura perfección pop. Es un sonido algo más relajado que en los dos discos anteriores, con la presencia de baladas como la ya mencionada And I Love Her o If I Fell. Pero también hay temas enérgicos y arrebatadores como A Hard Day's Night y Any Time At All. Es una perfecta combinación de momentos tranquilos y otros más movidos.
Para cualquier otro grupo este LP habría sido su cumbre, su consagración como músicos. Para los Beatles fue una simple introducción al excepcional nivel que alcanzarían en discos posteriores. En toda la historia de la música no ha habido un grupo que en tan poco tiempo (hablamos de 8 años de vida) sacara tanto material tan bueno, y si imaginamos la trayectoria de un avión desde el momento en que despega hasta cuando aterriza, A Hard Day's Night representa justo el instante cuando termina el despegue y se empieza a subir y a subir. Los Beatles subieron muy, muy alto, y nunca aterrizaron. Se separaron, sí, pero el tiempo ha pasado y siempre hay chavales jóvenes dispuestos a escucharles. Eso es lo que mantiene vivos a los Beatles. Siempre que haya alguien escuchándoles, seguirán vivos. Y volando muy, muy alto.

miércoles, 16 de julio de 2014

DEFINITELY MAYBE - OASIS


Muchos han catalogado a Oasis dentro del britpop, pero lo cierto es que nunca pertenecieron a ese género. Quienes se empeñan en meter en el mismo saco a Blur, Pulp y Oasis es porque no les ha escuchado. En Oasis las guitarras están mucho más presentes, aunque sus canciones tengan una esencia pop muy marcada. 
Otros dicen que son una copia barata de los Beatles, pero aunque la influencia de los Fab Four es enorme no era de lo único que bebía Noel Gallagher, compositor del grupo. Sin la existencia de los Stone Roses nunca se habría formado Oasis. Y Paul Weller también fue una gran fuente de inspiración, además de amigo de Noel Gallagher. En Champagne Supernova, del What's The Story Morning Glory, colabora tocando la guitarra. Además de las muchas veces que han tocado juntos.
Pero más allá de influencias y amigos, es digno de analizar el por qué a Noel Gallagher se le apagó la mecha compositiva tan pronto. Obviamente, no todos los discos que sacaron después de los dos primeros son basura: incluso hay algunos que no son malos, pero el nivel baja enormemente. Hay muchos que dicen que la calidad disminuyó debido al aumento de peleas dentro de la banda. Hay enfrentamientos entre los hermanos Gallagher que son demasiado desagradables, que no merece la pena recordar pero que lamentablemente sucedieron.
Otra teoría es que el depender de un solo cerebro en un grupo no es bueno, porque a veces se pasa por momentos de bajón compositivo y así hay más capacidad para escribir cosas que estén a la altura.
El caso es que hay opiniones de que Oasis se debería haber separado en el 95. Pero claro, eso se dice ahora que se ha visto todo lo que sacaron después. Porque, ¿quién con un mínimo de cerebro pide el final de una banda en su mejor momento? El caso es que, una vez que se han separado, mejor quedarse con lo mejor de su discografía. Grandioso Definitely Maybe. Vamos a por él.
Porque más allá de contener la que probablemente sea la mejor canción de Oasis, Supersonic, el resto de temas son también increíbles. El inicio con Rock 'N' Roll Star es descomunal y Live Forever es uno de los mayores estandartes del grupo, que no es decir poco. La enérgica Up On The Sky cumple muy bien su misión de transmitir buen rollo, y Digsy's Dinner es otro puñetazo en la mesa (y los hay a montones en el disco). También hay puntos brillantes como el magnífico Slide Away, uno de los mejores temas del disco. Incluso plagios descarados se pueden encontrar: Cigarettes & Alcohol, basado en el Get It On de T. Rex. Y para terminar todavía hay tiempo para otra joya como es Married With Children. Espectacular. Goodbye, I'm going home. 

martes, 15 de julio de 2014

THE QUEEN IS DEAD - THE SMITHS


Los Smiths en seguida demostraron que eran un grupo grande. Su ideología indie inicial les impedía tocar en recintos con una capacidad excesiva, porque en sus propias palabras "nos gustaba ver el blanco de los ojos del público que venía a vernos. Pero a medida que pasaban los años fueron tocando en sitios de cada vez mayor tamaño, a la vez que el grupo también crecía. Y mientras la banda iba creciendo aparecían las disputas que pondrían fin al grupo británico más apasionante surgido en los 80.
La arrogancia de Morrisey era el acompañante perfecto a la estupenda guitarra de Johnny Marr, y los dos formarían una pareja creativa con pocos precedentes en la historia de la música. Es injusto y desigual intentar comparar a dos compositores cualesquiera con John y Paul, pero el caso es que Morrisey y Johnny Marr son de los que mejor parados saldrían de ese duelo.
Desde aquella aparición en la televisión británica para interpretar su This Charming Man con Morrisey y su famoso ramo de gladiolos a The Queen Is Dead hay no muchos años pero sí varios cambios.
El disco supuso la consolidación definitiva de un grupo que ya estaba en los últimos años de su corta existencia. Menos todavía duraría uno de los grupos que más influencia pilló de los Smiths: The Stone Roses, aunque recientemente se hayan reunido para tocar en varios festivales y demás, pero sin planes de nuevo LP.
Pero a lo que vamos. The Queen Is Dead. 
El comienzo del disco es arrollador. No hay otra canción con la fuerza de The Queen Is Dead, que es uno de los mejores cortes de un disco no exento precisamente de ellos.
A lo largo del álbum vamos a encontrarnos temas de magnitudes enormes, como el caso de I Know It's Over, otro puntazo de un disco realmente increíble. También canciones juguetonas, obras maestras pop como Frankly, Mr. Shankly o Cemetry Gates. Y singles pegadizos como el There Is A Light That Never Goes Out. Injusto sería no mencionar Bigmouth Strikes Again o The Boy With The Thorn In His Side, que aporta un refrescante soplo de aire fresco que contribuye a hacer de este disco lo que es. Sí, de aire fresco. Es una canción para escuchar en verano, porque te da una sensación como si flotaras. Te sientes ligero como una pluma.
Es un disco increíble, sin fecha de caducidad como los buenos. Some Girls Are Bigger Than Others.

lunes, 14 de julio de 2014

RAGE AGAINST THE MACHINE - RAGE AGAINST THE MACHINE


Hay muchas bandas en la historia del rock cuya historia se reduce a unos pocos discos y algún tema para la historia. Pese a que no ha sido una banda longeva, no es el caso de Rage Against The Machine. Ellos utilizaron el rock como se usaba en sus orígenes allá por los años 50: para protestar. Desde la portada, con un monje budista quemándose a sí mismo para quejarse por la persecución que el gobierno romano católico llevaba a cabo contra los budistas, a cada una de las canciones que componen este furioso LP.
El ejemplo más claro es el "Fuck you, I won't do what you told me, motherfucker" de Killing In The Name, el tema más conocido del grupo. Pero no es el único. El final de Bullet In The Head es increíblemente explosivo, y parece que va a estallar de un momento a otro en tu cabeza.
Un grupo que contaba con la enérgica voz de Zack de la Rocha y los tremendos guitarrazos de Tom Morello, uno de los últimos prodigios a las seis cuerdas, no podía salir mal. Pero no solo se basa en ellos el mérito de esta fantástica formación: los zumbidos del bajo de Tim Commerford y la batería implacable de Brad Wilk tienen mucho que ver en el sonido de un grupo que apareció en medio de la explosión del grunge y que también explotó, pero al cabo de unos años y dejando atrás unos discos como si quisieran ponerle una carga de dinamita a la Tierra y hacerla explotar.
El disco puede describirse con una palabra tan simple como furia. De principio a fin. Y para ello, un estilo que fusiona el heavy metal, el rap y una seña de identidad propia que se echa mucho de menos en numerosos grupos del panorama actual. Y mucha política.
Todo empieza con Bombtrack en el que quizá sea el inicio de un disco más poderoso de los últimos 25 años. Excelente Take The Power Back, una de las mejores protestas de todo el álbum.
Know Your Enemy sube los decibelios en lo que es uno de los mejores momentos del disco, con ese "No More Lies" del final. El cabreo sigue patente en Wake Up, pero el tema más furioso es probablemente Fistful Of Steel. Tom Morello está soberbio a la guitarra, y los demás miembros no le hacen el feo de quedarse atrás.
Freedom pone punto final de la mejor manera posible a un disco clave en el desarrollo del rock actual. De vez en cuando, conviene traer el poder de vuelta.

MIS DISCOS FAVORITOS DEL AÑO

Como digo siempre, ante posibles linchamientos esta lista no es “lo mejor” de este año. A mí, eso de “lo mejor de tal o cual” me suena a gr...