domingo, 17 de septiembre de 2017

15 DISCOS DE LOS 50

Aunque mis queridísimos Platero y Tú cantaran lo contrario, hay mucho, muchísimo rock and roll para ser escuchado bien alto, como merece. Con el único fin de disfrutar de la música, que es para lo que se inventó, hablaré de diez discos de cada año (quince en este caso por abarcar la década completa de los cojonudos años 50) basándome única y exclusivamente en lo mucho que me gusten los discos. Dicho de otra forma: no creo en listas con "lo mejor de", la música tiene mucho de sentimientos como para catalogar un LP como mejor que otro. Estos no son los mejores, son solo mis favoritos. Así que, sin más dilación, let there be rock, jazz, blues... let there be music:

Kind Of Blue, de Miles Davis 
Con este disco odié el jazz y también he acabado amándolo. Esa melodía que comienza con el So What hace ya mucho tiempo que es patrimonio de la humanidad. Hay muchos preguntas en forma de discos de jazz, pero las respuestas están todas aquí. Escuchar disco



In The Wee Small Hours, de Frank Sinatra
 Un clásico. Le tengo especial cariño por haberlo oído tantas y tantas veces cuando lo ponían mis padres (de educación musical no me puedo quejar), y es una joya imperecedera de una de las voces más espectaculares que he escuchado en mi vida. Escuchar disco



Buddy Holly, de Buddy Holly
Increíble disco de uno de tantos músicos que se fue demasiado pronto. Si no te dejas engañar por esa cara de niño bueno y por la gran balada "Everyday", queda un disco para disfrutar como se merece un imprescindible del rock and roll. Escuchar disco



Here's Little Richard, de Little Richard
Un icono del rock and roll, con todo lo que debió soportar por ser negro y gay en la época que le tocó, saca uno de esos discos que son puro rock and roll desde el primer surco de la aguja. La cara de Little Richard en la portada la pondrás en la casi media hora que dura este pedazo de disco atemporal. Escuchar disco



Chuck Berry Is On Top, de Chuck Berry
El gran rey del rock and roll para el que escribe estas líneas en un álbum imprescindible para entender el rock. Las fresas más famosas del rock and roll te volarán la cabeza como ya les pasó a los Stones, los hermanos Young y tantos otros. La alineación, entre otros con Bo Diddley o Willie Dixon, un lujo. Escuchar disco



With His Hot And Blue Guitar, de Johnny Cash
Johnny Cash y su guitarra se bastaban para conquistar el mundo. Lanzado en la mítica discográfica Sun Records, este álbum es mucho más que sus dos éxitos más conocidos, y el que lo haya oído lo sabe. Sin ser mi favorito suyo, pocos discos me atrapan como este lo hizo. Amor a primera escucha. Escuchar disco



Mingus Ah Um, de Charles Mingus
Vaya año el 1959 para el jazz. Si Kind Of Blue es considerado el clímax del jazz, este disco no se le queda corto. Obviando la extravagante portada, el contenido es buenísimo. Uno de esos discos con el derecho a la inmortalidad. Escuchar disco



Bluejean Bop!, de Gene Vincent
Muchos pensarán en Elvis Presley moviendo sus caderas al escuchar las palabras rock and roll. A mí se me viene a la cabeza esta explosión de rock and roll que seguirá, más de sesenta años después, pateando culos como el primer día. Escuchar disco



Elvis Presley, de Elvis Presley
Algo tendrá Elvis para conseguir que incluso los que no somos fanáticos suyos nos quedemos pillados de lo que sale de este disco que, además de tener una de mis portadas favoritas, invita a que, durante la media hora que dura, nos imaginemos por un momento que somos Elvis, sujetando ahí esa guitarra. Escuchar disco



Go Bo Diddley, de Bo Diddley
Este es uno de los que más me gusta. Pionero entre pioneros, logra conectar como pocos el rythm and blues con el rock and roll más primitivo de una manera que a mí me sigue pareciendo mentira. Como también me sorprende el poco reconocimiento que siempre ha recibido este genio. Su legado, tan esencial para tantos músicos, y su música, hablan por él. Escuchar disco



Chega De Saudade, de João Gilberto
Probablemente su posterior trabajo con Stan Getz sea más reconocido por todos, pero a mí me costaría mucho decidirme entre uno y otro. Si antes decíamos que el 59 fue un gran año para el jazz, también es preciso incluir a la música en conjunto: de la mano de Gilberto, también nació la bossanova. Escuchar disco



Singin' The Blues, de B.B. King
Nunca un nombre fue tan acertado para un músico. Nunca podrás decir que sabes tocar la guitarra hasta que no te sangren los dedos. Nunca podrás decir que sabes lo que es el blues hasta que no hayas oído a B.B. King. Llámalo blues, llámalo B.B. King. Este disco es pura historia de la música. Escuchar disco



Three Ragas, de Ravi Shankar
Todo empezó cuando escuché Norwegian Wood. Ahí sonaba algo desconocido para mis oídos, empecé a investigar y di con Ravi Shankar. No es un LP para escuchar todos los días, pero es uno de esos que consiguen que las nubes sean preciosas cuando está nublado. Ideal escucharlo con un buen libro. Escuchar disco



Chet Baker Sings, de Chet Baker
El debut de Chet Baker es un álbum esencial, tal y como me dijo tantas veces mi padre hasta que entré en razón y decidí darle una oportunidad. Una joya que brilla con más intensidad a cada nueva escucha, un disco de esos que te hace pensar que igual la existencia del ser humano sirve para algo. Escuchar disco



Lady Sings The Blues, de Billie Holiday
Si te gustan las buenas voces, tienes que escuchar a Billie Holiday. Si tienes un mal día, Billie Holiday te rescata del mundo, y si tienes uno bueno lo mejora. A mí no me entró a la primera, pero hay discos a los que vuelves, y una vez que vuelves ya es para quedarte. Una de mis voces favoritas. Escuchar disco

sábado, 26 de agosto de 2017

THE MYSTERY LIGHTS - THE MYSTERY LIGHTS




Volvemos a colgarnos los instrumentos por aquí para hablar de un grupazo que pegó fuerte el pasado año (glorioso en cuanto a lanzamientos discográficos). Se llaman The Mystery Lights, y a golpes de sucias guitarras y pegadizas melodías se sacaron un enorme álnum, más que digna herencia de aquellos discos de los Sonics o los MC5, por citar dos grupos cuyo sonido ha calado muy hondo en estos jóvenes y prometedores músicos. Y es que es inevitable acordarse del Back In The U.S.A. o del Boom mientras los altavoces escupen la furia que sale de los surcos de este flamante disco.
Algo que es de agradecer en los tiempos que corren, y más dada la enorme importancia que tiene el impacto visual, es que la portada sea tan cojonuda. Y si acompaña con unas canciones como las que suenan en este disco, entonces el buen rock está asegurado. Las guitarras son poderosas, y la voz brilla con luz propia. Puede parecer una receta sencilla, pero como ya se encargaran de proclamar los Stones, es solo rock and roll, pero nos gusta. Yo descubrí este LP sonando en ese maravilloso templo en forma de tienda de discos que es Bajo El Volcán (si vives en Madrid es imprescindible una visita), y hablando con uno de los dueños y otros clientes, todos coincidimos en una cosa: gracias a grupos como The Mystery Lights, esto está muy vivo. El tiempo hablará sin piedad, pero estaremos atentos a una de las bandas con mayor proyección del momento. Por ahora nos han dejado media hora de un rock and roll fresco y pegadizo que suena como mil puñales clavados en tu corazón. Primero dejo un audio de estudio, y a continuación pongo un vídeo en directo, para que quede claro cómo se las gastan estos tíos en vivo. Larga vida



sábado, 8 de abril de 2017

ELECTRIC WARRIOR - T. REX

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Hay discos que se meten de golpe en tu vida sin preguntar y lo hacen para quedarse, otros llaman a la puerta hasta que subes el volumen y les dejas entrar. Este en mi caso es de los primeros, desde el primer momento llegó muy fácil a mis oídos de trece o catorce años cuando lo escuché por primera vez. Fue gracias a la película (peliculón) de Billy Elliot por lo que descubrí a Marc Bolan y sus T. Rex, y ver a Tony, el hermano de Billy, bailar y cantar de aquella manera este disco mientras pasaba la aspiradora, me dio ganas de muchas cosas. Entre otras, fue uno de los motivos que me impulsaron a comprar vinilos. Pero bueno, vamos con el álbum, que es el verdadero protagonista.
Lo primero, esa portada. Aparte de ser una de mis favoritas junto a otras como la censurada del Appetite For Destruction, Exile On Main Street o el Highway To Hell, me parece una absoluta genialidad. Con el fondo negro y la silueta de Marc Bolan y el amplificador detrás suyo, consigue con toda su simplicidad arrancar de cuajo una considerable cantidad de sentimientos del bicho humano que la esté contemplando en cada momento. No te dejará indiferente. Mirando la portada, ya sabes de qué va a ir el disco. Nunca fue más sencillo; nunca fue mejor.
Lo segundo, la música. Que es lo que le da sentido a esto, vaya.
Mambo Sun, pese a su aparente sencillez, se te mete de lleno hasta dentro, sin avisar. La estructura, simple pero efectiva hasta matar, entra sin llamar y lo hace para quedarse: cuando te das cuenta, ya te ha enganchado. A continuación, la suave voz de Bolan acompaña de forma deliciosa a esos maravillosos acordes que iluminan Cosmic Dancer, una auténtica joya rebosante de belleza que te atrapa y te cautiva, provocando el mismo efecto que el de una playa donde tú y el mar tenéis una cita: ya no podrás olvidar esa sensación. En cuanto a la letra, es difícil transmitir tanto con tan poco. Jeepster recuerda que esto se llama glam rock, y que con T. Rex estamos ante uno de los reyes indiscutibles del género. A golpes de un furioso y abrumador riff, la canción ofrece una fuerza incontestable y es pegadiza a morir, demostrando que no siempre es necesario un tapping a lo Eddie Van Halen en esto del rock and roll cuando el alma y el corazón ponen el resto. Monolith es otro sólido argumento de por qué hablamos de un gran disco, con un gran ejercicio vocal por parte de Marc para cerrar uno de mis favoritos del álbum. La maravillosa Lean Woman Blues cierra una adictiva primera cara que convierte a creyentes y ateos.
Todos conocemos Get It On, una de esas canciones que son peligrosas si se escuchan demasiado. Libérate de ese riff si es que puedes. El "gran éxito" de T. Rex para el gran público, una maravilla más para los que conocemos de verdad al grupo. Planet Queen nos contagia su rabia, es otro trallazo directo a la escuadra. Sumamente pegadiza, es inevitable cantar el "Gimme your daughter" del estribillo. También hay momentos de calma, como en la espléndida Life's A Gas, donde Bolan se desnuda en una letra estremecedora: "podría haber encadenado tu corazón a una estrella, pero ya no importa en absoluto, la vida es un gas, espero que dure." No le duró mucho al bueno de Marc, que murió en aquel fatídico accidente de coche seis años después de este disco. Pero el final no podía ser triste, por eso viene Rip Off al rescate con ese cóctel de rock and roll sucio y pegadizo como pocos para devolvernos a la realidad del estilo que de manera inconfundible caracteriza a los T. Rex. Gran final para un disco que demostró que en el rock and roll no todo iban a ser largos solos de Duane Allman, líneas de bajo imposibles de John Entwistle o baterías convertidas en apisonadoras a lo John Bonham. Electric Warrior, simple pero efectivo. Y otro de los discos de mi vida

sábado, 24 de diciembre de 2016

AMERICAN IDIOT - GREEN DAY


Hablar de American Idiot para mí es muy fácil. Como dulce introducción al caos, diré que es uno de mis discos favoritos, el primer disco de rock que escuché y todavía hoy, más de diez años después de que saliera y alrededor de seis de que lo escuchara por primera vez a mis catorce otoños, me sigue encantando. Para enfocar un poco mejor la crítica, voy con distintos puntos de vista sobre el disco definitivo de Green Day:
I. Por el bulevar de los sueños rotos
Este (intento de) historia empieza hará ya unos seis años. Por consejo de un amigo escucho el Boulevard of Broken Dreams, y todo encaja. No es la mejor canción de la historia, Lemmy nos libre, pero me engancha. Poco después me pongo el disco entero en internet (yo desconocía por aquel entonces el significado de la palabra vinilo) y me siento atrapado. Probablemente fuera el primer disco de rock que escuché en mi vida, a mis trece. Y qué decir. De repente lo entiendo todo. Eso es lo que me gusta, lo veo claro. Todos tenemos un padre o madre que nos dicen que escuchemos a tal y a cual, y amigos que comparten nuestra misma pasión-locura-enfermedad. Yo solo se que el día que escuché Boulevard Of Broken Dreams decidí que a mí me gustaba el rock and roll y ahora, decenas de conciertos y miles de discos después, cada vez que vuelvo a este álbum lo miro con un cariño enorme y a la vez con agradecimiento porque a partir de esto empecé con todo el resto del rock: gloriosos años setenta (para mí, los mejores), el punk, rock clásico de la quinta de Stones, Beatles, Creedence y demás, rock español, que lo tenemos y muy bueno, el heavy... No es un comienzo al uso pero fue mi comienzo. Play.
II. ...The rest of our lives on holiday
Las quintas de American Idiot son adictivas a morir, es energía pura. Una dosis de apenas diez segundos de este tema basta para curar la depresión de cualquier bicho humano. Después llega Jesus Of Suburbia, que es una de las mejores canciones de Green Day, y eso lo saben hasta los chinos de Rusia. Quién se iba a imaginar esto cuando, diez años antes, sacaban Dookie. Pues es que después suena un cañonazo como Holiday y te dan ganas de eso, de pasarte el resto de tu vida de vacaciones. En la actualidad cantada como "pulverize the Donald Trump towers", y es que los Green Day siempre han sido una banda muy posicionada políticamente. Hay momento para la pausa en Boulevard Of Broken Dreams, con una letra más profunda de lo aparente: "mi sombra es la única que camina ya conmigo, a veces me encantaría que alguien me encontrara". Y es que, ¿quién no se ha sentido solo alguna vez?
III. My name is St. Jimmy
Ese pedazo de chute de adrenalina que es St. Jimmy te devuelve a los Green Day de Nimrod y de Kerplunk, de Insomniac y de Dookie, y es que aparte de ser la canción más punk del álbum es un paso más allá en la evolución de Green Day. Otro disfrutable trallazo llega de la mano de She's A Rebel, un corte que derrocha furia por los cuatro costados y que pide a gritos un pogo. Como Letterbomb, una de las más infravaloradas del disco y que siempre ha sido de mis favoritas. Un rock and roll elegante y muy bien ejecutado por ese gran equipo rítmico que forman Tré Cool y Mike Dirnt. Wake Me Up When September Ends pone el toque más melancólico del álbum y probablemente de la carrera del grupo, dedicada a la memoria del padre de Billie Joe que murió de cáncer cuando él tenía solo diez años. 
IV. We're coming home (again)
Pero llega Homecoming, que es otro tema inmortal, mi favorito del grupo y en el que cantan los tres miembros de Green Day, y te pone de buen humor a los pocos segundos de oírlo. Sus más de nueve minutos son una joya, no le sobra nada y es una gozada de escucha. Siempre me ha encantado la parte que canta Tré, y siempre me ha dado mucha rabia que esta canción haya caído en el olvido. Y para terminar, Whatsername, que con un gran aumento progresivo de decibelios se convierte en una poderosa canción que, una vez más, se vuelve adictiva como el rock and roll. Se levanta la aguja, fin de la historia. Uno de los discos de mi vida. Sobran las palabras. Play!

miércoles, 9 de noviembre de 2016

STIFF UPPER LIP - AC⚡️DC


Ahora que su futuro está más en el aire que nunca, asumiendo que quizá no les volvamos a ver sobre un escenario, qué menos que repasar y escuchar una y otra vez sus discos. Dentro de su gloriosa (y ruidosa) discografía, este Stiff Upper Lip es su último gran álbum. Black Ice contiene algunos temas de más y en Rock Or Bust, su más reciente entrega, hay buenas ideas pero sin concretar. Es en este tremendo artefacto donde el rock que corre por las venas de Malcolm y Angus toma mejor forma para dar como resultado un álbum que a lo largo de sus doce cortes no solo no pierde ni un ápice de fuerza sino que se mantiene como una verdadera apisonadora constante. No hay canciones de relleno aquí, son todas verdaderos trallazos tan explosivos que cualquiera podría haber salido como single. Y es que en lo suyo de hacer riffs, no hay nadie que les haya podido superar: los hermanos Young son una máquina de rock y no tienen rival en eso de crear bombas en forma de rock and roll. ¿Play? ¡Play!
Desde ese riff que da comienzo a Stiff Upper Lip ya sabemos lo que nos vamos a encontrar: delicioso cóctel sonoro con unos guitarrazos perfectamente combinados con esos gritos tan característicos de Brian y esa perfecta apisonadora que es la batería que suena con la precisión de un reloj, a modo de cuenta atrás para una bomba que está a punto de estallar. La cosa se pone caliente con Meltdown, donde la temperatura sube en un tema espectacular. Safe In New York City quizá suene ahora un poco desubicada, viendo los resultados de las elecciones en Estados Unidos (a ver quién se siente seguro ahora por allí) pero es otro himno incontestable. Como lo es también Can't Stand Still, pegadiza como el infierno con ese pulido riff marca de la casa de Malcolm, auténtico cerebro de la banda. En Can't Stop Rock And Roll el mensaje es claro: solo ellos pueden parar el rock and roll, no tú, y mientras dependa de ellos esto no parará. Satellite Blues es un tema furioso que derrocha fuerza y viene a recordar aquello que dijo Lemmy: solo eres viejo para el rock si de verdad crees que lo eres. All Screwed Up es otro ejemplo de lo que son capaces. Lo hemos escuchado mil veces, son riffs tan básicos como el estribillo, solo es rock and roll, pero nos gusta. Imposible resistirse a este disco de ROCK con mayúsculas que nos ofrece un grupo tan necesario que es inevitable pensar en qué será del rock cuando no estén. Brindemos por ellos. Larga vida...

jueves, 13 de octubre de 2016

BLOOD ON THE TRACKS - BOB DYLAN


Desde este insignificante sitio van estas líneas a modo de homenaje al mayor poeta que nos ha dado la música, que acaba de recibir el Nobel de literatura. Hemos disfrutado (y seguimos haciéndolo) de unos cuantos cantautores y rockautores excelentes, véase Leonard Cohen, Bruce Springsteen, Woody Guthrie (siendo este uno de los grandes héroes de Dylan), Lou Reed o Joaquín Sabina y Quique González dentro de nuestras fronteras, por poner unos pocos ejemplos. Pero no hay ninguno como él. Realmente, a estas alturas no era necesario que le dieran ningún premio, ni siquiera el Nobel para que se le reconozca lo que es: el más grande, un genio absoluto de la canción. Desde que empezara siendo el mayor representante de la canción protesta hace ya más de 50 años, después se pasara al folk-rock y se reinventara en cada disco, hasta ahora que se permite incluso meterse en la piel de Frank Sinatra y salir inmune del experimento, no ha hecho más que demostrarlo: es un músico tan imprevisible como indefinible. ¿Folk? ¿Rock? ¿Pop? ¿Country? Simplemente Robert Zimmerman, Bob Dylan. 37 discos de estudio, nada más y nada menos. Cada uno tendrá el suyo favorito, a mi el que más me ha llegado desde siempre ha sido este Blood On The Tracks, quizá porque es el primero suyo que me compré. Y es que más de 40 años después, sigue sonando tan atemporal, tan auténtico, que asusta. Probablemente el título  Igual no es su mejor disco (¡qué difícil decidir eso!) pero tiene algo que lo hace único. Cada vez que lo pongo y empieza a sonar Tangled Up In Blue siento una sensación muy especial. Es que la he escuchado mil veces, pero es de esas canciones que a cada nueva escucha te aporta algo diferente. Deliciosa armónica al final, magnífica melodía. Le sigue Simple Twist Of Fate, que es una maravilla más acústica que cuenta una historia que empieza con una pareja que se sienta en un parque y termina en un hotel en el que a la mañana siguiente sólo está él, ella se ha ido. Simple cambio del destino. You're A Big Girl Now es otro tema espléndido, con una letra a un nivel superlativo: "soy como ese pájaro que canta sólo para ti. Espero que me escuches cantando entre lágrimas". La calidad continúa e incluso se acentúa en Idiot Wind, canción de la que Lou Reed comentó que ojalá la hubiera escrito él. Pero el corte más ambicioso del disco llega en Lily, Rosemary And The Jack Of Hearts, una de las más complejas de Dylan no ya solo por la duración de casi nueve minutos, sino por la letra, que fácilmente podría dar para una película entera. Una de las mejores del LP. Todavía queda tiempo para la preciosa If You See Her, Say Hello, con una lírica conmovedora: "a pesar de nuestra separación, me perforó el corazón. Todavía vive dentro de mí, nunca nos hemos separado". Se encarga de cerrar el disco la engañosa sencillez de Buckets Of Rain, cuya guitarra minimalista suena brillante. Perfecta para cerrar un disco esencial dentro de la trayectoria de Bob Dylan y que en días como hoy suena brutal y nos hace sentirnos orgullosos de su creador. Larga vida a Dylan.

martes, 20 de septiembre de 2016

FEO, FUERTE Y FORMAL - LOQUILLO & TROGLODITAS


Con este disco, duodécimo del grupo, sí que comenzó realmente el nuevo siglo para Loquillo, y de qué manera. Jordi Vila volvía al grupo y un joven Igor Paskual que por aquel entonces (año 2001) contaba con 26 años se unía a los Troglos. A eso se le sumó la garantía que es tener a Jaime Stinus a la producción. No podía salir mal, y en efecto: el resultado fue un disco excelente de puro rock que le puede mirar a la cara a cimas de finales de los 80 como Mis Problemas Con Las Mujeres. El sonido era cojonudo, muy fresco y mostraba a una banda renovada y dispuesta a comerse el mundo. ¿La receta? Dosis de juventud, la elegancia de la madurez y las ganas y el hambre de siempre. Brillantes medios tiempos, otros temas más acelerados que nos dejan un disco rápido que no llega a los 40 minutos y nuevos himnos. Allá vamos:
Deportivo 7 es un sólido arranque en el que las virtudes de Igor enseguida salen a flote: riff adictivo directo al corazón. Compuesto junto al Loco es un pegadizo tema que nos engancha y se mete en vena de manera irremediable y anuncia que este no es un disco más: ha llegado para quedarse. Las Chicas Del Roxi es un rocanrol sucio original de Babylon Chat, el anterior grupo de Igor Paskual, y habla de chicas de club que "fuman, beben y hablan con los hombres". Sin duda pensado para el directo, la versión que aparece en el directo Hermanos De Sangre gana enteros respecto a esta de estudio sin ser en absoluto mala. Feo Fuerte y Formal es el gran single del disco, compuesto entre Loquillo y Carlos Segarra, y tuvo tanto éxito que se comió el resto del disco, que no por eso deja de ser brillante. No es álbum de un solo tema, en absoluto. Y los argumentos para ello, como los buenos discos, a base de canciones. Como en ese espectacular medio tiempo que es La Edad De Oro, único tema en el que aparece Jaime Stinus en los créditos de composición y que es una joya absoluta. Al igual que la canción anterior, esa gran versión que es Mi Calle que el Loco con esa voz tan característica suya se lleva la canción a donde quiere. Pero aún hay tiempo para más, y mejor: Soltando Lastre es en dura pugna con La Edad De Oro el mejor corte de todo el álbum, y quien lo haya escuchado sabe por qué. Maravilloso tema de Gabriel Sopeña y el propio Loquillo, que es una auténtica gozada para los sentidos. Vuelve el rock más puro con Territorios Libres, con otro furioso riff marca de la casa de Igor Paskual que nos deja uno de las canciones con más decibelios del LP, a la par que una letra sumamente sugerente: "mi patria son sus caderas, sus labios rojos mi bandera y mi destino escrito en su mirada, territorios libres". Para cerrar el disco, aparece una versión renovada (quizá en exceso) de Barcelona Ciudad, que carece de la sencillez de la que aparecía en El Ritmo Del Garaje casi 30 años antes pero que no pierde para nada y aguanta bien la comparación. Eso es sin duda uno de los puntos fuertes del Loco, como se pudo ver en ese disco junto a Nu Niles del pasado año titulado Código Rocker y en el cual las versiones de temas como Chanel Cocaína y Dom Perignon vencen y convencen, exactamente como este LP que está entre los básicos de Loquillo junto a los Trogloditas. 15 años después, sigue sonando tan fresco y canalla como entonces. Solo es rock and roll, pero nos gusta.

15 DISCOS DE LOS 50

Aunque mis queridísimos Platero y Tú cantaran lo contrario, hay mucho, muchísimo rock and roll para ser escuchado bien alto, como merece. Co...